Recién iniciado el gobierno de Peña Nieto se decidió nombrar un Comisionado Federal para el estado de Michoacán a causa de la inoperancia de las autoridades locales para enfrentar la ola delictiva en esa entidad, el designado, Alfredo del Castillo, logró descubrir que el Secretario de Gobierno mantenía nexos con el crimen organizado, lo encarceló y al gobernador Vallejo le dieron un tiempo de gracia para que al final pidiera licencia al cargo. Ahora, según el diputado René Cancino, el Congreso Federal aprobó designar un comisionado de seguridad para la entidad veracruzana cuyas funciones le serían establecidas por el Secretario de Gobernación Son circunstancias diferentes a las de Michoacán, si bien coinciden en elevados índices delictivos y en la carencia de resultados de la red estatal policiaca; pero el gobierno estatal veracruzano está a punto de concluir y se transita por un proceso electoral al que una medida de esta naturaleza inyectaría polémica. Cierto o no lo del Comisionado, es generalizado el clamor de la sociedad veracruzana por acciones efectivas contra la delincuencia, pues por ahora la pizarra marca un score negativo para el sector policiaco.