10122010-10.12.2010EF17705Ciudad de México- 2016-04-0810:28:20- En una sesión ríspida, integrantes del Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cuestionaron severamente al gobierno mexicano no sólo por los ataques directos en contra de uno de sus funcionarios, sino también por la forma negativa en que ha reaccionado al informe crítico sobre la grave situación que priva en el país en materia de derechos humanos, informa La Jornada.

En un tono particularmente duro, el comisionado Enrique Gil Botero dijo que desconocer que hay situaciones de violación a estos derechos es quebrantar el principio de realidad. Esta actitud, añadió, ‘‘es una de las primeras manifestaciones de la esquizofrenia’’, menciona La Jornada.

Por su parte, el comisionado Paulo Vannuchi denunció un ‘‘fuerte ataque de autoridades públicas de México’’ a la labor del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la CIDH, y el ‘‘daño irreparable’’ infligido a su secretario ejecutivo, el mexicano Emilio Álvarez Icaza.

‘‘Es un poco cobarde porque debía ser un ataque a la comisión. Todo el trabajo de Emilio fue en nombre de los comisionados’’, añadió.

Vannuchi reconoció que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto rechazó la denuncia, pero destacó que el caso servía para desestimular que instituciones públicas de México y otros países acepten ese tipo de acusaciones.

Así, en la primera de cuatro audiencias públicas sobre casos en México, dedicada a una revisión general de los derechos humanos en el país, la CIDH le pasó cuentas a México por el ‘‘fuerte ataque’’ a su secretario ejecutivo y las críticas lanzadas contra un grupo de expertos del organismo que investigan la de-saparición de 43 estudiantes en Iguala, Guerrero, el 26 y 27 de septiembre de 2014, comenta La Jornada.

En un principio, durante el desarrollo de la audiencia, las organizaciones civiles y representantes del gobierno mexicano discutían la situación de las garantías en México, pero las acusaciones contra el órgano de derechos humanos salieron a colación.

La Jornada / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO