El 21 de abril de 1986 el presidente Miguel de la Madrid asistió a la Escuela Naval de Antón Lizardo para conmemorar la heroica defensa de la ciudad y puerto de Veracruz en 1914 y al término del evento conmemorativo invitó al gobernador Agustín Acosta Lagunes a que lo acompañara en su viaje de retorno a la ciudad de México, este detalle avivó las especulaciones acerca del inminente “destape” del candidato al gobierno de Veracruz. Al día siguiente, martes 22 de abril, el senador veracruzano Manuel Ramos Gurrión recibía en su despacho la visita del ex gobernador Rafael Murillo Vidal, allí los encontró una llamada del presidente del CEN del PRI, Adolfo Lugo Verduzco, quien comunicó al senador las adhesiones de apoyo que estaba recibiendo don Fernando Gutiérrez Barrios para la candidatura al gobierno veracruzano y lo invitaba a sumarse al “espontáneo” efluvio. He allí la diferencia entre antaño y hogaño, en esos tiempos desde el 22 de abril, o más preciso, desde que se conocía al candidato del PRI ya se sabía quién iba a gobernar Veracruz a partir del 1 de diciembre próximo.