Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
11 de abril de 2016

¡Héctor no es Javier pero Miguel si es Miguel!

Para los carroñeros del Duartismo empeñados en el divide y vencerás por la vía de la confrontación, la dupla Héctor Yunes Landa y José Francisco Yunes Linares, sale al paso atajando la embestida.

Así, para no confundir a la familia priista, ratifica su alianza de manera pública en el proyecto de los ocho años para el rescate de Veracruz, avizora la embestida final de Javier Duarte decidido a echar abajo la elección para empujar a su delfín y se mantiene firme en la decisión de que vayan a la cárcel los saqueadores del erario público.

Eso será un hecho gane quien gane.

Y es que en la eventualidad de que la alcanzara Miguel Ángel Yunes Linares, el destino manifiesto para quienes provocaron tan serio quebranto financiero a Veracruz, será verlos en prisión empezando por Javier Duarte.

En otro sentido, si Héctor Yunes alcanza la gubernatura –como es previsible- la federación, en aras de legitimar su proyecto del 2018, será quien a través de la PGR la que encabece sus mejores esfuerzos para recluir a los depredadores del erario público también empezando por el gobernador saliente.

La moneda pues dejó de estar en el aire.

Pepe Yunes arranca el próximo lunes 18 un recorrido de proselitismo por todo el estado enfocando sus baterías en una primera etapa en Xalapa y el sur de la entidad.

La siguiente semana y hasta finales de abril será por el centro del estado para concluir, todo mayo, en el corredor Veracruz, Boca del Río, Alvarado y toda la zona costera para terminar en el norte que es una tierra donde el abono electoral transita, según el PRI, en su favor.

¿Y la licencia de Pepe Yunes?

Se observa un verdadero chismarajo mediático de la prensa oficial, que ya regresó al redil, respecto a que si Pepe se suma o no; a que si hay diferencias –gestadas a conveniencia desde el gobierno de Duarte- con Héctor y de que a la luz de una “inminente derrota a manos de Miguel Ángel Yunes Linares” es que Pepe empezó a desmarcarse.

Eso es lo que se ha hecho público.

A este respecto este reportero preguntó de manera específica al senador de la república cual era la realidad, tras lo cual precisó que se está gestando una percepción de que si no “pido licencia no estoy entregado, cuando en los hechos estoy en cuerpo y alma; convicción y vocación, con la causa de Héctor Yunes Landa. Y así será hasta el final”.

Respecto a la “famosa” licencia precisa que “no soy un irresponsable para decirle al líder del Senado de la República, Emilio Gamboa ahí te dejo la chamba y regreso en junio”.

“No es así, como tampoco puedo llegar con el Secretario de Hacienda Luis Videgaray y pedirle que la Comisión de Hacienda que encabezo postergue las dos más importantes iniciativas en favor de las zonas fronterizas y una sobre desarrollo agropecuario que incluso incumbe a Veracruz”.

“Mañana mismo la Comisión que presido recibe al gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, con quien abordaremos el tema de las finanzas públicas nacionales en el marco de la depreciación del peso”.

¿Entonces, Veracruz?, se le preguntó.

“A ver, Veracruz en materia partidaria es muy importante. Pertenezco a un partido político, el PRI, y soy obligado solidario, pero además un convencido. El lunes arranco un recorrido regional por el estado y en dos semanas, ya rumbo al cierre de la campaña, es decir en mayo, veré la necesidad de pedir o no licencia al Senado de la República, situación, que insisto, no es requisito para que siga entregado a la causa de Héctor Yunes”.

Es así que al fin de semana el escenario más que complicarse se aclara.

Por un lado juega, se la juega por la libre el primer priista Javier Duarte erigido en el más fiero opositor de Héctor enviando a sus escuderos a gestar una división entre los Yunes rojos.

Los empeños del gobernador saliente son pues, en jugada desesperada, violentar la ley electoral con una desmesura de ataques contra el opositor Miguel Ángel Yunes Linares.

Ello en plena veda electoral donde debería enmudecer.

Trata de provocar la anulación de las elecciones al judicializarla para que en el marco de una nueva convocatoria a comicios para elegir gobernador por dos años –e impedidos por ley jugar los actores hoy en contienda- empujar con la obediencia institucional de Amadeo Flores Espinosa, a su gallo.

¡Juego perfecto!, diría Fidel Herrera Beltrán quien no solo apoya el diabólico plan, sino que al apoyar a Duarte en la imposición le allanaría el camino para que su hijo Javier Herrera Borunda entrara al juego gubernamental en el 2018.

¿Juego Perfecto?

 Más perfecto en momentos en que la estrella de Miguel Ángel Yunes Linares empezó a declinar tras el golpe “Panamá Papers” que lo bajó de la nube en que andaba.

Hoy con qué cara se presenta ante el electorado para acusar de corrupto a Duarte y señalarlo junto con su familia –situación que no tiene la menor duda la ciudadanía que así sea- cuando él también es señalado por un acreditado organismo internacional.

Cuando la lucha es entre corruptos el descrédito es compartido. Por ello bien se dice que, en efecto, ¡Héctor no es Javier pero Miguel si es Miguel!

Héctor repunta en ese rebote y gracias a que empezaron a fluir los recursos del PRI nacional para mover la campaña. Repunta al dar un manotazo el propio Héctor ante sus equiperos y poner fin a, este sí, un diferendo entre los hectoristas y pepistas; entre hectoristas y los del llamado “Cuarto de Guerra” y al tenderse un puente de comunicación directa de Héctor con los representantes de los medios.

Que si Héctor va ocho puntos arriba como lo dijo públicamente el pasado domingo ante periodistas; que si son siete puntos como asegura Pepe o que si la percepción se empieza a inclinar por el priista, es otro tema.

La realidad es que la esencia de la lucha es entre dos.

Los territorios se definen a ocho semanas de la elección y por lo que se observa a Miguel se le está complicando, máxime que ya viene el golpe final en su contra, amén de la presencia por dos semanas en mayo del máximo dirigente priista Manlio Fabio Beltrones, quien migra a Veracruz con todo su equipo para ratificar la supremacía.

Parece, sin embargo -al menos no se nota- que Miguel esté manco.

Tiempo al tiempo. 

*Premio Nacional de Periodismo