INQUIETUD MAGISTERIAL
Luis Ortiz Ramírez

El pliego petitorio donde se solicita el incremento salarial de este año, que presentará  la comisión de negociación salarial del SNTE las próximas semanas, no servirá ni para ir al  cuarto más chiquito. Sólo serán papeles con membrete, pero sin valor de propuesta.

 La comisión negociadora del SNTE sabe que el aumento salarial ya está estipulado de antemano. El gremio magisterial ya conoce  la actitud cobarde y supeditada al gobierno federal. No es un secreto que la que manda y dice la  palabra final es la  SHCP, ésta determinará el monto del incremento salarial.

 Los miembros del SNTE, sólo estarán de parapeto, no propondrán porque sus propuestas no son requeridas ni escuchadas, no pelearán porque no tienen que pelear y sobre todo, no tiene el valor para hacerlo. Los exquisitos miembros de la comisión negociadora, regresarán con las manos vacías. Los maestros de todo el país se tendrán que conformar con un pírrico aumento salarial, como el del año pasado.

Es un hecho que el SNTE ya no pesa como antes, ya no es el protagonista principal.  De ser el fiel de la balanza, ha pasado a ser el patiño del gobierno federal. Sólo es requerido para llenar espacios, para justificar la presencia de los supuestos representantes de los maestros.

De ser el supuesto paladín y defensor magisterial, el SNTE ha pasado a ser un armatoste que molesta al gobierno federal y también a gran parte del magisterio, por su actitud servil, timorata y cobarde ante la SEP. El trabajo actual del sindicato magisterial, consiste en hacerla de  comparsa de Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación, protegido por el propio  Peña Nieto.

Es más, por estas fechas se puede ver al secretario general Juan Díaz de la Torre, azuzando a sus seccionales para que estos premien a los maestros evaluados y animando a los más cercanos para que se afilien al partido turquesa.  El SNTE  ha perdido la brújula desde el encarcelamiento de la maestra Elba Esther Gordillo, no se encuentra, no sabe para dónde ir, ya no controla al 100 por ciento a los maestros, la disidencia crece en todo el país, la  inconformidad por la manera en que se conduce con el partido en el poder y el presidente es evidente.

 El hecho es que SNTE no tiene otra salida, el gobierno federal sabe de qué pie cojean las vacas sagradas del sindicato magisterial más grande y corrupto  de América Latina, sus seccionales se han batido en el lodo de la corrupción desde hace más de 40 años, las canonjías, trastupijes y transas en sus feudos se convirtieron en casas, ranchos, constructoras, flotas de camiones, viajes al extranjero, cirugías para sus hijos y amantes. Todo esto no pasa desapercibido ante los maestros.

En contraste, los maestros rurales, los que piden aventón para llegar a sus escuelas y ahorrarse unos pesos, los maestros que tiene que trabajar en dos escuelas, ellos viven una realidad distinta, se tienen que conformar con un salario que cada día es superado por la inflación del país.

Sin embargo, a pesar de que  son  la base y sostenimiento del SNTE, ellos han sido tratados como peones en el ajedrez electoral del sindicato, son considerados como moneda de cambio para negociar los cargos y diputaciones para sus familiares y supeditados fieles.

Los líderes sindicales saben que pueden contar con un magisterio aletargado que le sigue apostando a las actitudes serviles, un magisterio que prefiere seguir siendo tapete y peón del poder político sindical; gran parte del magisterio tiene miedo a perder lo que ya se perdió.

El magisterio mexicano, que está afiliado al SNTE, ha sido tratado con la punta del pie y sin embargo muchos prefieren seguir recibiendo ese trato, y no apostar a un cambio que les provoca incertidumbre.

Pero hay que decirlo con honestidad, poco o nada podemos esperar en el futuro ante un magisterio conformista y un sindicalismo que busca el control político de los trabajadores, no obstante, la esperanza muere al último y no hay peor lucha que la que no se hace. Total no hay nada que perder.