Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
04 de abril de 2016

 

El domingo 3 de abril arrancan las campañas de los siete actores que buscarán llegar a la gubernatura del estado de Veracruz. Por el Partido Revolucionario Institucional está Héctor Yunes Landa a quien también apoyan otros partidos rémora que finalmente sólo buscan un pedazo del pastel, en caso de que Héctor sea el invitado a la fiesta. Por el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática va Miguel Ángel Yunes Linares; por el partido de Morena va Cuitláhuac García; por el Partido del Trabajo Alba Leonila Méndez, una ex panista; por el Partido Encuentro Social va el Pipo Vázquez Cuevas, otro ex panista; Juan Bueno Torio, otro ex panista, va de manera independiente y por Movimiento Ciudadano va Armando Méndez de la Luz.

Sin demeritar a don Armando Méndez de la Luz, a quien por supuesto le reconocemos su congruencia y su valor como político, la contienda se centrará sólo en tres aspirantes, Héctor, Miguel y Cuitláhuac. Este último, si bien es un joven político, es incluido porque su partido, Morena, ha tenido un gran crecimiento en el estado de Veracruz; ya ni se diga en la capital. Sin embargo todavía Morena no tiene la suficiente estructura que se requiere para ganar una elección; los que saben de elecciones dicen que el 70% de una elección se gana el día que la gente sale a votar. Cuitláhuac García de todos es el más honesto contendiente, es el más sano, no tiene vicios políticos, sin embargo hasta el momento no se le perfila como un candidato de verdad. La mayor parte de su fuerza está en el acompañamiento que le pueda dar Andrés Manuel López Obrador.

Miguel Ángel Yunes Linares es un candidato real, un candidato que ha ido creciendo, que genera polémica, que despierta simpatías y antipatías, pero es un candidato real. La fuerza de su campaña está en dar a los veracruzanos lo que desean; los veracruzanos queremos que los que saquearon al estado paguen con cárcel, los veracruzanos queremos que los que se enriquecieron con el presupuesto público rindan cuentas. Miguel Ángel ha sido muy directo al respecto, él piensa ir en contra de esos saqueadores a los que ha llamado por nombre y apellido. Ya demostró que tiene los arrestos, ya enfrentó a la autoridad electoral, les espetó en la cara su corrupción. Si bien tiene buenas propuestas de campaña, los veracruzanos prefieren oír sus promesas de desagravio.

Héctor Yunes Landa es el candidato a vencer, primero porque es un candidato fuerte, de un partido fuerte. Héctor logró la candidatura de su partido ante la adversidad de una administración estatal que estaba en su contra. Todos sabemos que Héctor no es el candidato de Javier Duarte; los candidatos de Duarte eran Alberto Silva y Érick Lagos. El gobernador se llenaba la boca diciéndolo. Héctor no le convenía porque Héctor no se alineaba con él, Héctor no quiso ser su cómplice, Héctor no estaba dispuesto a secundar en sus locuras a un gobernador nerónico.

En su discurso Héctor también promete que los que saquearon al estado de Veracruz tendrán que rendir cuentas, en algún momento habló de cárcel al mismo gobernador. Sin embargo su discurso se debilita ante la presencia del gobernador en sus eventos. Ese día en el World Trade Center, cuando el gobernador Duarte asistió al evento de Héctor Yunes Landa y éste no tuvo de otra que darle la bienvenida, ese día Javier Duarte le quitó de un solo tajo cinco puntos en las encuestas. Héctor debe tener muy claro que la presencia de Duarte antes que aportar le resta.

Duarte es un lastre insostenible. No hay manera de justificar el actuar del gobernador. Si quiere que Miguel Ángel Yunes gane las elecciones, entonces que se presente a los eventos de Héctor Yunes, pero él sabe que con ello se pone la soga al cuello, porque Miguel Ángel lo anda pregonando, no va a tener compasión del “peor gobernador que ha tenido Veracruz hasta ahora”, según la editorial del periódico AZ.

La fortaleza de Héctor radica en no haber sido cómplice de los desastres sex enales de Fidel Herrera y de Javier Duarte; la fortaleza de Héctor está en la estructura que ha ido formando de manera alterna a su propio partido, la fortaleza de Héctor está en las alianzas que ha ido formando. La fortaleza de Héctor está en su misma persona. Su debilidad está en la cantidad de malvivientes que se están acercando a su campaña para sumar todo su desprestigio en ella. Pero Héctor es inteligente y sabrá reconocer a esos pillos, sabrá ponerlos en su lugar.

El resto de los candidatos, los ex panistas, ya sabemos que sólo serán comparsa, que lo único que buscan es la ganancia material. Por eso ni merece la pena que hablemos de ellos.

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