Brigada

Veracruz- 2016-04-2609:36:13- Claudia Pacheco/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

En 15 días, la Primera Brigada Nacional de Búsqueda de Desaparecidos no sólo ventiló los olores a muerte en la zona centro del estado de Veracruz; también exhibió a la Fiscalía General de Luis Ángel Bravo Contreras, dependencia que a los restos óseos hallados en 15 “cocinas” clandestinas, llamó pedazos de madera, según reporta

Después se retractó del disparate publicado en un boletín de prensa. Ofreció disculpas a los familiares afectados.

El resultado de la estadía en tierras jarochas, fue la ubicación de al menos 500 osamentas, todas despedazadas por maquinaria cortante y manchada de tizne por las altas temperaturas infernales a las que fueron sometidas.

Extracto de los logros dictados en conferencia de prensa por la brigada en el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro, en la Ciudad de México, la semana pasada. Buscadores de seis estados de la república: Guerrero, Coahuila, Sinaloa, Chihuahua, Morelos y Baja California, rastrearon alrededor de 20 puntos, en ocho municipios del sector centro del estado de Veracruz, todos señalados como posibles sembradíos de cadáveres: Acutlzingo, Nogales, Huiloapan, Ixtaczoquitlán, Córdoba, Amatlán, Omealca y Paso del Macho.

Las versiones de personas anónimas coinciden con la declaración de Manuel Antonio Mirón Rebolledo, Delegado de los Servicios Periciales en la región Córdoba – Veracruz, quien afirmó que los municipios marcados como focos rojos son Orizaba, Mendoza y Córdoba, en donde se tienen 400 carpetas de investigación de personas desaparecidas, del año 2015 a la fecha.

Además, el colectivo Córdoba – Orizaba, representado por Aracely Salcedo Jiménez, madre de Rubí Salcedo, joven plagiada presuntamente, por el cartel de los Zetas, documentó 72 casos de desapariciones; la mayoría no cuenta siquiera con denuncia.

El doctor Iván Martínez Duncker, responsable del grupo científico de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), afirma que se tomaron 60 muestras de Ácido desoxirribonucleico, (ADN) a familiares de desaparecidos, perfiles genéticos que serán confrontados con los restos humanos que la brigada nacional resguardó debidamente.

Movimiento puesto en marcha por ciudadanos hastiados del operar de las autoridades veracruzanas, cobijados por la Diócesis de Córdoba y el Párroco de Amatlán de los Reyes, Julián Verónica, quien comparte que “ya nadie está exento de la inseguridad en la región. Ni uno como sacerdote se siente seguro”.

Las familias buscan tesoros: corazones que dejaron de latir; 15 días adentrados en terrenos infestados de halcones y malandros. Nada detuvo la necesidad de reencontrarse con sus muertos. Los brigadistas ahora afirman que el trabajo apenas comienza y rastrearán las demás regiones del estado próspero, del priista Javier Duarte.

El arribo de los visitadores se dio el sábado 09 de abril, el sacerdote Julián Verónica oró por ellos y bendijo sus herramientas de trabajo; reatas amarillas, picos, palas y botas contra picaduras de víbora. Así emprendieron la búsqueda, sin estudios bastos, ni dinero, pero con el deseo fervoroso de reunirse de nueva cuenta con sus muertos.

Para el 12 de abril, los mensajes anónimos depositados en alcancías de la parroquia de los Santos Reyes, llevaron a los buscadores hasta la localidad de Xuchiles, Omealca, Veracruz. El rastreo se vio mermado por una llamada de alerta: “Recibimos una llamada diciendo que a donde vamos es un lugar caliente; un tiradero de cadáveres.

No sabemos si a alguien le incomoda nuestra búsqueda, tampoco si habrá problemas, pero de todos modos ya estamos muertos en vida desde que desaparecieron a nuestros hijos, así que iremos, responsabilizando al gobierno de lo que nos pase”, compartió Juan Carlos Trujillo Herrera, representante de la Red de Enlaces Nacionales.

Los cenotes lúgubres del Río Blanco, fueron inspeccionados de manera superficial, a causa de las advertencias. En el sitio tampoco se encontraron evidencias.