Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
01 de abril de 2016

“¡Amenaza de muerte a manifestantes!”

Por demás deleznable la actitud asumida por el Secretario de Gobierno, Flavino Ríos que desde que llegó a tamaña responsabilidad ha transitado de torpeza en torpeza.

Acaso sea su demencia senil, tal vez su exacerbado servilismo en favor de su jefe Javier Duarte o quizá la desesperación de no poder resolver nada, pero el caso es que el arrogante funcionario ya llegó al extremo de las amenazas de muerte a campesinos que reclaman justicia social.

Desde el Porfirismo “¡Mátalos en caliente!” no se habían observado tales actitudes que hoy se registran en Veracruz en momentos de una aguda tensión social, en las puertas de una jornada electoral que eventualmente llevará a Veracruz a la alternancia y con una irritación a flor de piel que en cualquier momento podría estallar.

La “Crónica de Xalapa”, cuya noticia fue borrada de las redes y hakeada su cuenta, informa del hecho este jueves por la mañana en donde ejidatarios y jornaleros que de meses atrás se han venido manifestándose contra Sedarpa por incumplimiento de proyectos y programas autorizados, varios de ellos de carácter federal, decidieron marchar y bloquear oficinas públicas, arterias y manifestarse en el centro histórico.

Fue ahí cuando, según el cotidiano manifiesto en redes, consigna que recibieron el mensaje fatal de parte del secretario de Gobierno Flavino Ríos Alvarado.

Por respuesta los quejosos endurecieron su postura y adelantaron que se mantendrán y responderán a la violencia con violencia. Los quejosos provienen de Martínez de la Torre y las zonas serranas de Zongolica.

Con esta amenaza, cierta o no, ya suman varias las fechorías del titular de la Secretaría de Gobierno que en otros momentos no ha dudado en mandar golpear a los jubilados y pensionados, someter a su pueblo adoptivo, Minatitlán, a su imperio y pegarse a la ubre de Héctor Yunes Landa, porque en algo hay que chambear el próximo sexenio ¿no Flavino?

Oriundo de Oaxaca, inventado por el alemanismo, con un supuesto doctorado que lo llevó a ser investigador de tiempo completo de la Universidad Veracruzana, un par de Notarias en su haber… ¡Pa´lo hijos también, ¿qué no? y un apetito insaciable de dinero y poder, hace lo indecible por complacer al jefe.

No importa que en el pasado haya dejado un ejército de aviadores en la Secretaría de Educación de Veracruz –desde hace 20 años- y que ahora se desmarque y que todos los días tenga en zozobra a la capital del estado plagada de marchas, mítines y manifestaciones, muchas de ellas pagadas por su propia oficina como es el caso de Antorcha Campesina, los encuerados de los 400 pueblos o las huestes de Orfilio García.

Tampoco importa que este amigo en carta abierta en contra de la rectora, Sara Ladrón de Guevara acusara semanas atrás, sin fundamento, a la UV de ser deudora.

“Existe una diferencia en favor del gobierno de 3 mil 033 millones de pesos con 98 centavos (¡¡¡) frente al monto reclamado”. Ello por no pago de pensiones y por impuesto a la nómina.

De manera intencionada y creyendo que en la impronta la opinión pública se tragaría su dicho, olvidó que en la Gaceta Oficial del 2004 y en la Ley del IPE se exime a la UV de impuestos estatales.

Olvidó también en aquel momento de manera deliberada que no aplica el impuesto del 2 por ciento, ni del 3%, ya que la educación pública no responde a tributos, es decir, la educación no paga impuestos desde 1917.

Simula con verdades a medias y con tal de mantenerse, acciones contra todo lo que abone a lo que malentiende como “gobernabilidad” a sabiendas de que Veracruz vive un estado fallido.  

Es la nuestra, la entidad con mayor adeudo público de la federación con 122 mil millones de pesos a cambio de nada. Es la nuestra, insistimos, una región con cero obra pública en los últimos cinco años, cero calificación en seguridad pública, no pago a pensionados y jubilados, nula atención hospitalaria, con el estigma de 15 periodistas masacrados y una clase política dividida a grado tal que Veracruz ya se prepara para la alternancia gubernamental tras el voto de castigo ciudadano.

Lamentable pues lo de Flavino.

Tiempo habrá para que Héctor Yunes Landa se dé cuenta, ahora que haga las cuentas, que parte del destrozo o los destrozos de la casa los hizo Flavino Ríos Alvarado.

Así pues, para Flavino ¿Premio o castigo?

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo