Línea Caliente
Por Edgar Hernández*
16 de abril de 2016

Al término de la segunda de ocho semanas de campaña electoral, la mala fama pública y el pasado ominoso de Miguel Angel Yunes Linares empezó a minar su exitoso arranque.

Lo está demoliendo el señalamiento de Andrés Manuel López Obrador cuando define que no hay diferencias entre el “ladrón de Duarte y el ratero de Yunes Linares”.

Empezó a permear entre amplios sectores del electorado el convencimiento de que el PAN y el PRD postularon para el gobierno de Veracruz a Miguel Angel Yunes Linares “para robarse lo poco que quedó”, según el dirigente priista Manlio Fabio Beltrones.

Comparan a Yunes Linares con Duarte y eso sí que pesa en el ánimo de una sociedad civil harta de tanto saqueo e impunidad.

Previsibles nuevos embates en contra del empanizado.

Ya mismo la guerra de las cifras lo coloca abajo de Héctor Yunes Landa, quien en el día a día se desmarca y guarda distancia del gobernador saliente para evitar la contaminación mortal “Duarte es un lastre para mí campaña”, mientras Miguel se entrampa en justificaciones sobre el origen de sus riquezas que no convencen.

Y es que lo del Panama Papers abrió las compuertas de una insospechada escalada que lo ubican, a él y a su familia, como un peligro para Veracruz.

Los mexicanos y en lo particular los veracruzanos no se dan por satisfechos con las explicaciones del propio Miguel Angel en el sentido de que Omar Yunes Márquez no es el Omar Yunes Márquez a quien se denuncia como evasor fiscal. Como tampoco convence que su esposa Angela Ruiz Pérez no sea la Angela Ruiz Pérez que cita Panamá Papers.

La gente no es estúpida.

Condenable por todo un pueblo que Miguel Angel Yunes Linares descubra ilícitos en el Duartismo por 35 mil millones de pesos, condenable en la misma proporción que él y su familia posean una fortuna mal habida por mil 200 millones de pesos, amén de propiedades en Miami, Nueva York, en España, en la ciudad de México, en el estado de Morelos, y en Veracruz con casas, departamentos y ranchos.

Su calidad moral está en entredicho. El ladrón no puede gritar ¡al ladrón!

Hoy que las campañas negras están en su clímax al igual que la guerra de encuestas ¿cómo libra Miguel la necesidad de una explicación histórica sobre la acusación de pederastia que sobre él pesa?

¿Cómo le refuta al Peje la denuncia de esa soterrada alianza que trae con Carlos Salinas de Gortari? ¿Cómo olvidar su pasado de traiciones a Roberto Madrazo, Elba Esther, el PRI, a quienes lo llevaron al PAN (Pipo terminó madreado) y a Fidel y Javier con quienes coqueteo y después fulminó?

Lo que le está sucediendo a Miguel Angel Yunes Linares, ya lo adelantábamos en este mismo espacio, es el principio de una escalada para atajarlo, impedirle que llegue a la gubernatura.

La que viene es una campaña no negra, negrísima infortunadamente sustentada en hechos que lo matan.

Se va a develar el riesgoso futuro que espera a los veracruzanos en caso de que llegue a la gubernatura, el baño de sangre que habrá de provocar en su sed de venganza contra Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte.

Pero además y esto es lo más importante para la federación, la necesidad de atajar la embestida panista contra la tercera reserva electoral.

2018 está muy cerca.

El priismo bajo ninguna circunstancia puede permitir el arrebato. El priista Enrique Peña Nieto no está dispuesto bajo ninguna circunstancia a ceder la plaza de nuevo a la oposición que no sabe gobernar tal como lo demostraron un loco y un genocida, Fox y Calderón.

La de Veracruz no es una lucha de facciones entre el “Grupo Hidalgo” que encabeza Miguel Angel Osorio Chong, el de Luis Videgaray y el de Beltrones. Esa será una lucha intestina que habrá de librarse el año próximo. No, el tema de hoy es la supervivencia del aparato en manos del PRI.

Si se pierde Veracruz la balanza habrá de inclinarse de manera peligrosa hacia el territorio azul de tal suerte que para el 2018 se crearía un efecto dominó en la república en donde ni siquiera el Peje tendría posibilidades. El PAN sería el ganón.

Por ello tanto afán.

Por ello enfocar las baterías de la república contra el proyecto panista cuyo Talón de Aquiles es justamente Miguel Angel Yunes Linares, a quien en estas horas, en estos días y semanas los vientos pareciera no le favorecen.

Ya se tiene programada para los siguientes días una visita de Cuauhtémoc Cárdenas quien so pretexto de una promoción de su proyecto “Por México hoy” viene a recordarle a Miguel aquel 22 de septiembre de 1993 cuando “pago los travestis, porros y teporochos para hostilizarme”.

Son muchas las pulgas las que se le están pegando al aspirante que trae un buen discurso, que ofrece un proyecto de seguridad contundente, que muestra una gran vitalidad y coraje para acabar con la corrupción… pero que su pasado lo condena.

Mientras, el primo se fortalece.

El Duartismo aparentemente empezó a hacerse a un lado. Ya no se hace acompañar por las rémoras. Ya mandó al carajo al “war room” que sirve para maldita la cosa ya que más parece el Club de Tobi organizado una pijamada que una estrategia electoral victoriosa y su discurso está penetrando.

Son 35 años los que Héctor lleva caminando Veracruz y algún resultando le están dando.

Previsible, sin embargo, que las mejores armas de la oposición estén por desplegarse para que rumbo al final se acentúe el voto de castigo al que le apuesta el PAN contra el abstencionismo al que le apuesta el PRI.

Morena, con Cuitláhuac García resultó un fiasco.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo