“El campo no es un problema, es la solución”, fue la frase más repetida en el discurso del gobernador Duarte de Ochoa cuando había que referirse al campo, solo un cliché para al discurso porque jamás se vio un auténtico interés en desarrollar ese sector tan importante para la economía veracruzana. Otro ramo de singular importancia es el Turismo, desafortunadamente abandonado a partir de la designación de gente fuera del perfil. Mientras en Quintana Roo, Guerrero, Ciudad de México, Baja California Sur, Guanajuato y otras entidades se procura eficientar el fomento y la promoción turística, aquí, en donde contamos con extraordinarios escenarios naturales, con vestigios de tres culturas precolombinas por doquier, con rico y excepcional arte culinario, hemos perdido el tiempo de manera miserable. Culpas son del tiempo.