Por Federico Molina García
27 de abril de 2016

Dicen que cuando el gato no está en la casa los roedores hacen fiesta o algo parecido. Lo anterior se refiere al libre albedrío de personajes menores ante la ausencia de una figura superior. Para los que nuestra formación inicial se dio en una institución pública como la Universidad Veracruzana, la situación actual es alarmante. En mi humilde opinión parte del problema es la desatención al interior  de su máxima figura; aparentemente justificada por salir a defender los pesos y centavos que se le deben a la UV. Dejando a un lado el iniciar una Reforma que reoriente positiva y democráticamente una serie de problemas organizacionales. El amor que se le debe tener a la camiseta no es muy claro cuando la rectora busca que la comunidad le extienda una licencia para disponer patrimonialmente de los recursos públicos. Inicialmente unos marchamos porque #TodosSomosUV, sin notarse el apoyo de su máxima dirigente. Una vez que se dieron los primeros pasos, ahora sí en #UV_DamosMás. Un secreto a voces es que la cúpula a través del nepotismo manipula sus propios intereses por darle PAN a los más cercanos. Cuadrándose  al grito de ¡Heil Heitler!, siguiendo las enseñanzas de un personaje que funge como asesor de prospectiva, comunicación, e imagen de Rafael Moreno Valle. Conectar los puntos no es muy difícil como quieren hacernos creer. 

Seguramente habrá quien defienda a capa y espada a los dirigentes de la Universidad Veracruzana minimizando ésta y otras críticas. Dicen por ahí que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Resulta difícil ignorar la lista de obras de infraestructura y de mantenimiento que ha debido suspender la UV; al menos 288 proyectos con un valor de 208.5 millones de pesos, gracias al estrangulamiento financiero por parte del gobierno estatal. Este déficit es inevitable, solo el tiempo le dará o no la razón a la señora “S” al haber demandado y hacer como que apoya y no apoya. Así como de subirse al ring para luego salir que como al Borras, no se subió, la subieron.

Nuestra universidad es una  de las de mayor impacto en el sureste, con presencia en cinco regiones donde se ha establecido una importante presencia en el estado de Veracruz. Sin embargo, como es sabido grandes imperios han caído por la ambición, el mal manejo y la injustificable necesidad de mayor poder. Dentro de la UV existe una realidad que por alguna razón pasa desapercibida para algunos de nosotros. Ante una crisis financiera una de las estrategias más importantes consistiría en reducir costos administrativos poco a poco, además de que se debe prestar atención al manejo de los recursos en las dependencias. De septiembre de 2013 a la fecha, no es evidente una reforma para aprovechar mejor los recursos. Dicen que para muestra basta un botón. Es por esto que vamos a poner de ejemplo la dependencia X de la Universidad Veracruzana.  

Dicen que la vida no da segundas oportunidades, pero en la dependencia X, quien hasta algunos años se ostentaba como “Doctor”; primero fue director de una Facultad y ahora coordinador de un reciente Centro de Investigación. La primera pregunta que surge es acerca de cómo alguien que se formó en uno de los posgrados ahora a su cargo administrativo, y que ya laboraba en la Universidad Veracruzana, lo titularon de manera exprés con una Tesis de Maestría de alrededor 40 páginas de paja. Posteriormente surgen más preguntas sobre su carrera académica, ya que el flamante maestro se fue al extranjero y regreso con doctorado trunco; no sin antes pasar una temporada extra en el extranjero en una clínica de rehabilitación por problemas mentales. Éste personaje ha intentado echar a andar negocios propios y fracasado rotundamente, sin embargo en la UV encontró un nicho donde florecer. Durante su periodo como director hubo muchos problemas laborales al grado que un académico se cambió de universidad y personal de apoyo fue reubicado debido a problemas con el mencionado funcionario. Durante ese periodo el director se la pasaba deambulando de la licenciatura al posgrado ya que no están ubicados en el mismo lugar. Sin embargo encontraba el tiempo para escribir oficios (mal redactados por cierto) haciendo sentir su poder y encontrando problemas que no existían entre los que no eran sus allegados quienes siempre han sido minoría. En el reino de la UV eso es suficiente para ignorar las necesidades de unos cuantos. Permitiendo que las cosas se hagan como siempre gracias a los conocidos “usos y costumbres”. Para ser honestos esto ocurrió en la administración del Dr. Lovillo.

Sin embargo durante la administración de la Señora “S”, el mencionado “Doctor” fue elegido sin terna de por medio, sin aplicarles a los candidatos exámenes de personalidad, solamente por dedazo sin ningún consenso al interior. Minutos antes de la ceremonia, solamente el elegido sabía que le habían otorgado un boleto a  la libertad de hacer de las suyas. ¿A quién le hablo bonito éste señor?,  ¿que prometió, o que le prometieron?, solamente él lo sabe. Aquí no se trata de trabajarle más como dice conocido conductor de programa matutino. Se trata de trabajarle menos, ya que el actual coordinador de la dependencia X no da clases en ambos niveles de posgrado. Además no da tutorías, no dirige tesis, no hace investigación aunque si tiene plaza de investigador, no tiene pertenencia al Sistema Nacional de Investigadores; claro uno de sus logros es ser un “gran” escultor aficionado. De lo rescatable es que se dedica a preparar estudiantes de una Licenciatura que no pertenece a la dependencia para una olimpiada de conocimientos. En relación a la dependencia X (donde ya no cabe un alfiler y por años se ha prometido un nuevo edificio), el nuevo coordinador solamente se dedica a llenar su escritorio de notas adhesivas señalando todas las “deficiencias” de los que no son sus allegados. Por escrito condena, humilla, y acosa con oficios intimidantes señalando asuntos que él como responsable de la dependencia debería resolver. Frente el acoso laboral de alguien como ésta persona, funcionarios dentro de la Universidad y en varios niveles deciden mirar para otro lado; justificándose que hay por atender muchos otros problemas laborales, minimizando el aberrante comportamiento de éste tipo de personas.

El mencionado coordinador basa sus decisiones en la filosofía de que el que manda, ¡manda!, y si se equivoca vuelve a mandar. Las respuestas del susodicho son verbales, nunca por escrito y si se le pide firmar documentos que están en sus funciones se opone categóricamente. Respecto a sus decisiones se apoya en su equipo de trabajo que ha formado a base de canonjías. El Consejo Técnico está integrado por sus “carnales”. En la administración, una diseñadora gráfica (quien no cubre el perfil administrativo), es déspota además que todo le desagrada respondiendo con muecas, excepto cuando se va a desayunar con la persona que hace el aseo. Como secretaria académica de la dependencia tiene a otra maestra formada dentro del propio posgrado (¿…y la endogamia ‘apa-Conacyt dónde quedó?). Que de igual manera se sienta en el sub-trono y junto con la diseñadora, a partir de la constante ausencia del anterior responsable, han manejado los recursos a su antojo.

En la mencionada dependencia, a fin de año parece que llega Papá Noel, se organizan convivios, se compran cámaras deportivas, relojes inteligentes, suvenires, etc. Sin embargo, es impensable que a los alumnos se les ocurra pagar en parcialidades. Es una realidad que los estudiantes nunca se atreverán a cuestionar alguno de los mandatos de éste sólido equipo de trabajo. Tal parece que con su doctorado a medias el maestro no es fanático de que haya más doctores egresados, ya que ha tratado de evitar el ingreso de nuevos estudiantes. A no ser que de arriba le hayan dado la instrucción de evitar el crecimiento de la dependencia para tener la ratonera bajo control sin ningún centavo extra de por medio. La nueva adición al equipo es un doctor que está haciendo todo lo posible por meter a la esposa con plaza de investigadora. Pasando por alto a los docentes que en la dependencia pudieran hacer uso de ese tipo de plaza. También pasando por alto a la comunidad universitaria habiendo tantos profesores por horas que pudieran llenar el perfil. En algún momento habrá una convocatoria que no será más que una copia fotostática del currículo de la privilegiada, ya que de definir dicho perfil ya se encargó el Consejo Técnico. No es la primera vez que esto ocurre en la UV, otro ejemplo es uno de los funcionarios de medio pelo, que primero fue director de su dependencia y encontró el modo de abrirle de par en par las puertas a su esposa ya que aunque no cumplía los requisitos la metió a estudiar en su propio posgrado y después le consiguió plaza. Tanto que un candidato que tenía un mejor perfil académico no obtuvo la plaza y tuvo que demandar para conseguirla.

Desconozco el número exacto de casos que existan como estos. Pero es claro que si presentado un comportamiento similar se logra hacer carrera como funcionario en la UV; cualquiera puede tener “éxito”  sabiendo ver con sumisión pa’rriba y con desprecio pa’bajo. De alguna manera las autoridades elijen por consejo de sus colaboradores cercanos a sus peones con la promesa que llegarán a coronarse; dejándolos hacer y deshacer a su antojo siempre y cuando mantengan a raya a los quejosos y no soliciten nada adicional a los pocos recursos con los que cuentan. La posibilidad de levantar la voz ante estas situaciones se va diluyendo enmedio del aparato burocrático de la UV; resulta difícil de creer que los asuntos académicos puedan funcionar con la perversa autonomía otorgada a los jefecitos en turno.

¿Acaso ésta cerca el fin de un imperio?

Inicialmente la señora “S” puso a la universidad al servicio del gobierno estatal y del Revolucionario Institucional como lo hicieran sus antecesores. Sin embargo tal vez ya no son suficientes sus viajes y tener uso libre de los pocos recursos disponibles. Al parecer la doctora busca hacer carrera política haciendo antesala en varias esferas de poder justificando su ausencia con la “pelea” de los recursos pendientes por depositarle a la UV. Tal vez, sí la señora “S” tratara de eficientar los recursos existentes y poner en cintura a sus jefecitos; quizás no se podrían lograr maravillas, pero al menos podría evitarse caer en un inevitable caos financiero. La dirigente ha mencionado que se han tomado medidas para reducir gastos, las cuales no ha hecho públicas. Por ejemplo podría reducirse el gasto de agua en las dependencias, en los edificios de lomas del estadio ya hay bebederos. Es notoria la existencia de varias camionetas oficiales de gama media (la mayoría blancas) con la flor de Lis muchas veces estacionadas frente a restaurantes caros con el chofer esperando  y a veces funcionando en fines de semana. Me pregunto sí los funcionaros pagan gasolina y consumos de sus bolsillos. Por lo menos, antes de que “se les subiera”, a algunos se les veía en conocido súper gourmet manejando sus propios vehículos.

Usar racionalmente los recursos podría traducirse en un mayor apoyo a los estudiantes. Pero al parecer la antropóloga tiene bien estudiados los comportamientos sociales y sabe distraer la atención teniendo semi-dormida a la comunidad universitaria persiguiendo la intangible zanahoria de los dos mil 76 millones de pesos. Este truco no es nuevo ya que lo tiene bien aprendido el gobierno federal, como es la pertenencia al Sistema Nacional de Investigadores que solo privilegia a los cuates de las comisiones dictaminadoras y los que no son elegidos pasan a “cortarse las venas” por ser catalogados como investigadores de segunda. Teniendo amilanada a una gran fuerza intelectual que difícilmente se organizará  para obtener un aumento general del sueldo (soñando con la efímera zanahoria de un estímulo que no es fijo).

Es claro que una maniobra similar se aplica en la Universidad Veracruzana dándoles PAN a las masas entreteniéndolas con el circo mediático de dónde quedó la bolita de los recursos financieros. Para dichos propósitos la cúpula no tiene más que aventar a la plebe, mendrugos de pan sin importarles a quien le caigan. Lo importante es que solamente los cercanos al poder aseguraran su ración diaria. Es probable que el déficit de recursos continúe, el cual ya era de 900 millones pesos en la entrega de la administración pasada Dicha falta de recursos pudiera llegar a traducirse en una de las principales causas del fallecimiento de nuestra universidad pública. Sin embargo,  espero que la ausencia de la rectora dentro de nuestra máxima casa de estudios; no sea el último clavo en el ataúd del matriarcado que ella misma ha impuesto (al parecer 51% en su administración). Como universitario le pido muy atentamente señora “S” que ya se ponga la pilas y nos twittee #InDaHouse.