250px-EcologiaLa crisis ambiental ambiental que se vive en la Ciudad de México debería estar llamando la atención de autoridades locales de otras regiones del país y por supuesto debería mover a tomar medidas junto con la población y la comunidad científica, para amortiguar los efectos que trae en la sociedad todas las afectaciones que han recibido los recursos naturales y que tienen como consecuencia un impacto en la calidad de vida de la población y que son el preludio de una crisis de salud pública de dimensiones incalculables.

Por cuanto se refiere a la entidad veracruzana ya se manifiestan severos daños en gran parte de los recursos ambientales y los ecosistemas locales, sus efectos se pueden apreciar en la inestabilidad del clima, las sequías o lluvias prolongadas, la deficiente calidad del aire en zonas industriales y densamente pobladas, así como en proliferación de enfermedades de rápida propagación, al respecto, las 8 zonas metropolitanas de la entidad son candidatas a presentar contingencias de tipo ambiental, sobre todo por concentrar al mayor número de pobladores que multiplican la demanda de servicios públicos municipales y de salud pública. 

De acuerdo con especialistas de la materia y organismos no gubernamentales, los impactos más severos sobre la población se originan en las afectaciones a los cuerpos de agua de la entidad; Ríos, lagunas, mantos freáticos y costas han sido afectados de manera de tal forma que se ha vuelto casi imposible el aprovechamiento de la riqueza hídrica del estado para el consumo humano y para actividades productivas vitales para la población. Todo esto vuelve urgente que se dé un giro a la visión del desarrollo  caracterizada por la acumulación de riqueza  y el clientelismo que imponen las actuales autoridades.