Por Marcelo Ramírez Ramírez
22 de abril de 2016

En su recorrido en busca del voto ciudadano, el candidato de la Alianza para mejorar Veracruz, Héctor Yunez Landa, tuvo un encuentro el pasado 15 de abril con directivos de instituciones privadas de educación superior de Veracruz. Antes de abordar la problemática especifica de la reunión, en una evocación emotiva de su vida estudiantil, HYL, dejó claro su compromiso con la Universidad Veracruzana, Alma Mater de muchos de los profesionistas ahí presentes. En coincidencia con otros candidatos a la gubernatura, Yunes Landa expresó su interés en dar solución a la crisis económica por la que atraviesa la UV, la cual pone en riesgo el desarrollo de las funciones sustantivas de nuestra máxima Casa de Estudios. El candidato dejó en claro que la universidad pública es insustituible, por la función social relevante que desempeña, al brindar atención a miles de jóvenes que, de otra manera, no podrían acceder a la cultura superior y al juego de oportunidades para alcanzar sus objetivos de superación en la vida.
Aunque se presente a la crisis financiera de la UV, como coyuntural, no lo es. Al menos, la coyuntura no explica el problema de fondo y vale la pena detenerse un poco, para considerar lo que está en juego. Este análisis nos permitirá, en otro sentido, determinar la importancia de las instituciones privadas, dentro de un modelo de convergencia de intereses: por una parte del Estado y, por la otra, de la inversión privada en el campo de la educación. Este modelo mixto de educación superior exige la respuesta a varias interrogantes: ¿Qué justifica a las IES privadas? ¿Cuál es su grado de independencia respecto a la autoridad del Estado? ¿En qué consiste su responsabilidad social? Estas cuestiones son las que habrán de despejarse en el futuro cercano, pues las IES privadas no pueden quedar sujetas a un trato burocrático basado en reglas casi de mero control administrativo, como ha venido sucediendo hasta la fecha. Por cierto, HYL, al responder al planteamiento del Dr. Arturo Mattiello Canales, representante de escuelas particulares de educación superior de Veracruz, relativo a este punto, ofreció que, de llegar a la gubernatura, gestionaría la inmediata creación de un área especializada para atender a las IES privadas. Por la actitud del candidato, abierta a conocer los problemas prioritarios para buscar soluciones considerando el criterio de los involucrados, el encuentro del 15 de abril puede ser el inicio de un diálogo positivo e indispensable para dar bases sólidas a la formación de la juventud veracruzana.

El marco general dentro del cual debe plantearse la colaboración de las IES particulares, en el ámbito de la educación, según nuestro punto de vista, es el siguiente. En primer lugar, es necesario reconocer la necesidad que tiene el Estado de la participación de los particulares en el esfuerzo educativo, pero, concomitantemente, los particulares deben asumir el compromiso de ofrecer una educación de calidad, concepto en el que se integran las competencias técnicas y profesionales, aunadas a la formación valoral, que permita la inserción de los egresados al trabajo productivo, con plena conciencia de su responsabilidad ciudadana. Esta ciudadanía es hoy algo mas complejo de lo que era hace algunos años. Hoy el ciudadano necesita una conciencia dilatada, planetaria al decir de Edgar Morín, para la comprensión y cumplimiento de sus deberes, en los múltiples niveles de participación a que está llamado. Las competencias profesionales y las habilidades técnicas son necesarias, pero por sí mismas son insuficientes, pues con ellas se puede triunfar como individuo, pero dejando un vacio en lo que concierne a las relaciones interhumanas, es decir, las obligaciones que tenemos con los demás, no sólo aquellos que están cerca físicamente, sino con los que, estando lejos, nos imponen deberes de irrenunciable solidaridad. Tal es el caso del deterioro ecológico o la discriminación y acoso que sufren los migrantes, para mencionar dos problemas en que la conciencia nos obliga a la solidaridad incondicional. La tierra y el futuro aparecen ante nuestra mirada como espacio compartido en el que el aislamiento es imposible. Este es el panorama del mundo de nuestros días y para el cual debe prepararse la juventud que asiste a las aulas de educación superior; de ellas habrán de salir los lideres para organizar un mundo diferente y mejor que el actual. La concepción liberal de las profesiones queda así rebasada, junto con el supuesto optimista de que la consecución de fines egoístas de los individuos desemboca en el bien general de la comunidad.

La cuestión sobre la independencia de las IES particulares, tiene una respuesta clara. Ellas gozan, desde luego, de la libertad de cátedra e investigación, una conquista que no debe perderse, pues la confrontación libre de las ideas y la búsqueda de la verdad, son el mejor antídoto contra el dogmatismo autoritario. Por otra parte, las IES particulares no pueden soslayar su papel de promotoras del desarrollo, vinculado a la consolidación de la democracia como un ideal de vida según lo establece el Art. 3° Constitucional.

Como se señaló con anterioridad, el diálogo con los responsables de las IES particulares en Veracruz, apenas ha comenzado y deberá afinarse y aterrizar en programas específicos, si el candidato de la Alianza para mejorar Veracruz alcanza la victoria el próximo 5 de junio. Por lo pronto, el Candidato HYL y el Dr. Arturo Mattiello, suscribieron una Carta de Intención que los compromete a procurar la articulación de las instituciones de educación superior de la entidad con el mundo laboral. Un objetivo impostergable, que orientará el esfuerzo educativo a efecto de que el perfil de los egresados responda a la demanda efectiva del crecimiento y diversificación de las actividades productivas. Por otra parte, insistimos, la educación superior tiene también la responsabilidad de formar personas participativas y solidarias, personas ética y políticamente responsables del futuro de la sociedad en que viven.