Astrolabio Político 
Por Luis Ramírez Baqueiro
13 de abril de 2016

 

“El hombre bien preparado para la lucha ya ha conseguido el triunfo.” – Miguel de Cervantes.

 

Corría el miércoles 12 de junio de 2013, reciente estaba la muerte del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuando todo el mundo se enteró que su actual presidente, Nicolás Maduro, afirmaba platicar con el mismo líder extinto a través de un pajarito.

Para sorpresa de los venezolanos, el propio presidente en funciones admitía que no era la primera vez que conversaba o se le aparecía Hugo Chávez –en pajarito- desde su muerte el 5 de marzo de ese mismo año.

Para muchos la puntada o vacilada causó tendencia en redes, y provocó la mofa y la burla de la mayoría de los líderes latinoamericanos, pero dejó en entre dicho la condición psicológica de su máximo líder, quien paso de la cordura a un estado esquizofrénico que alarmaba.

Pareciera que en México tenemos un caso similar, sólo que aquí por fortuna el personaje aun no gobierna la nación, y esperemos que no lo llegue a gobernar sin antes pasar por el tamiz de una revisión psicológica profunda.

Y es que la proclividad del líder Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, para escuchar voces de fantasmas que le hablan o le dicen que personajes intervienen en asuntos de políticos es una constante en su carrera.

Recientemente el famoso AMLO estuvo en Tampico y desde ahí, como ya es común, miro el horizonte y observó Veracruz, el estado que lo tiene todo, ese que ya cambio –según Duarte y sus asistentes, ¡que nadie más!- para proferir una de sus ya famosas puntadas, pero que mucho debelan su condición psicológica.

El tabasqueño acusó al ex presidente Carlos Salinas de orquestar la campaña contra el gobernador priista Javier Duarte con el fin de favorecer al candidato del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares.

En asamblea informativa en esa entidad, el tabasqueño comentó que llama la atención el que Televisa y Reforma estén difundiendo información en contra de Duarte de Ochoa, cuando antes lo defendían –es simple de entender, son dos las razones, primera, incumplió con los acuerdos comerciales con estas empresas periodísticas, y segunda, se acabó la credibilidad y el crédito del gobernador en funciones, lo que provoca que por simple condición se presenten los hechos crudos y reales que ocurren en la entidad-.

Pero aquí es donde los ciudadanos deben poner atención, advierte AMLO, “mi instinto me dice que Salinas se quiere venir a apoderar de todo Veracruz a través de Yunes Linares”, grave lo que expresa, pues sí las acciones de gobierno se supeditan a corazonadas o instintos ahora si perdóneme la expresión, que jodidos estamos, así el día que su instinto le diga que es momento de aumentar los salarios sin ton, ni son, provocará la desestabilización de la economía sólo por una simple corazonada, o una voz que se lo sugirió.

Pero los fantasmas de López Obrador, reflejados en el ex presidente Salina lo llevan a continuar relatando que una semana atrás, al arrancar su campaña por la gubernatura, con la presencia de los presidentes del PAN, Ricardo Anaya, y del PRD, Agustín Basave (el cual no vino, por cierto), Yunes Linares presentó una denuncia contra Duarte por corrupción.

Días después, refiere AMLO se desató el escándalo mundial que involucra a políticos priistas y panistas que lavan dinero en paraísos fiscales, en esa lista se mencionó a Omar Yunes, hijo del candidato panista Miguel Ángel Yunes, pero ello no se dio a conocer con amplitud porque se controla a los medios de comunicación.

En días pasados, Basave apoyó las declaraciones de Yunes Linares, quien negó que se tratara de su vástago el que aparece en las listas del caso #PanamaPapers.

Por increíble que parezca, AMLO no exhibe una sola prueba, no muestra documentos, mucho menos, soportes de su dicho, todo lo supedita a la investigación que presentó el semanario Proceso en su edición 2058 la cual se suma a la serie de desacreditaciones vertidas contra Yunes Linares.

Pero la persecución psicológica que López Obrador aqueja y achaca a Salinas de Gortari lo lleva a señalar en su cuenta de Twitter que con “Enrique Peña Nieto cayó la producción y el valor del petróleo en 500 mil millones de pesos, pero el ex director de Petróleos Mexicanos lava dinero y el actual titular de Pemex es concuño del priista Carlos Salinas”.

Ese es el famoso líder de Morena, que un día dice una cosa, y al otro, otra, las mafias del poder, son para la oposición el tema; lo que el líder de izquierda no expresa y no confiesa, es de donde proviene su solvencia económica, ¿de qué vive? Resulta ilógico que se pasee por el país, sin recurso alguno. O acaso también, ¿come el maná que cae del cielo?

 

Al tiempo.

 

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