Alejandro Soto Domínguez
(TERCERA PARTE, SEGURIDAD-DESEMPLEO)

 

  • La Dra. Viridiana Ríos, Universidad de Harvard, en su estudio “El Impacto del crimen y violencia sobre diversos sectores de la economía en México”, demuestra que la violencia del crimen organizado concentra la actividad económica y disminuye su complexidad. Los malandros acaban con los changarros.
  • El estudio hace una estimación entre el incremento de los homicidios realizados por el hampa y la tasa de desempleo. Un crimen repercute en mayor desempleo.

Los veracruzanos y el entorno social rumbo al próximo 5 de junio de 2016

Conforme a las dos anteriores colaboraciones sobre el tema del entorno social en el cual se desarrollaran las campañas políticas rumbo al día de las elecciones del 5 de junio del presente año, brevemente se recordara que utilizamos los resultados la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) del periodo 2010 a 2015.

En razón a que esta Encuesta fue diseñada para medir el desempeño de las autoridades responsables de atender la seguridad pública y el ambiente social en el que se desenvuelven los habitantes de la nación mayores de 18 años. Además se consideran sus los resultados de carácter oficial y uso obligatorio para la Federación, estados y municipios desde el año 2011. Como ya se dijo, la Envipe 2015, nos muestra que la principal preocupación de los ciudadanos veracruzanos es la inseguridad de sus personas y bienes, cuatro de cada cinco ciudadanos tiene el sentimiento de vivir en un Veracruz inseguro. Dejando en segundo lugar el desempleo, con una prevalencia del 51.4 por ciento del total de los ciudadanos, indicador objeto de la presente colaboración.

Para abordar el tema en comento, me permitiré citar algunas conclusiones de un evento celebrado en Washington DC., el pasado 21 de enero, organizado para analizar el tema de la inseguridad de nuestro país por Centro Wilson, donde asistió el Duncan Wood, Director de Wilson Center, el embajador en aquel entonces de México en USA, Miguel E. Basáñez, así también representantes de la academia, organizaciones civiles y un funcionario de la PGR.

De todas las exposiciones llama la atención el documento denominado “El Impacto del crimen y violencia sobre diversos sectores de la economía en México”, de la Dra. Viridiana Ríos, Universidad de Harvard. Dicho estudio econométrico llega a conclusiones que pueden parecer obvias, pero lo demuestra con evidencias y matemáticamente. Resalta un mapa con los municipios del país, indicando que la violencia se acentúa en aquellos donde se ubican las aduanas de la frontera norte y puertos, los malos cuidando la importación y exportación de su mercancía.

Por supuesto que aparecen los puertos de Veracruz, Coatzacoalcos y Tuxpan. También se observa una gráfica bastante ilustrativa, con los sectores de la economía en México que son casi inmunes al flagelo del crimen organizado, citando los siguientes: industrias generadoras de electricidad, las grandes corporaciones, las aseguradoras y minería. La razón es muy simple, estás empresas no cierran, ni huyen del país, porqué contratan sus propios cuerpos de seguridad, además que el hampa por alguna razón de Estado, no se meten con la gente muy rica. Pero del otro lado tenemos sectores muy vulnerables: los profesionistas libres, el transporte, clínicas de salud, industria de la madera y papel, mayoristas, hoteles y restaurantes.

Los que de plano no tienen ninguna resistencia a los malos, son los minoristas que incluyen a las tortillerías, misceláneas y demás. El estudio demuestra que la violencia del crimen organizado concentra la actividad económica y disminuye su complexidad. Ahora resulta que aparte de la competencia desleal de los supermercados y las grandes cadenas de tiendas de conveniencia, se agrega el factor de los malandros para acabar con los changarros.

Pero el documento antes citado, afirma que los datos que arroja son fuertes, consistentes y significativos, basados con documentos robustos. Esto viene al caso, porqué el estudio hace una estimación entre el incremento de los homicidios realizados por el hampa y la tasa de desempleo. Un crimen repercute en mayor desempleo.

Hay que recordar que el estado de Veracruz tiene un periodo de tres años (2013-2015) con una economía estancada, con cero generación de empleos con prestaciones sociales, que en el año 2015, se perdieron 10 mil 511 empleos IMSS respecto al cierre 2014. En estos tres primeros meses del año 2016, se contabilizan menos 4 mil 287 empleos IMSS, respecto a diciembre 2015. También hay un crecimiento exponencial de las ocupaciones informales y mal pagadas, los empleos de 5 salarios y más, están desapareciendo en Veracruz.

Por lo tanto la crisis del desempleo en multifactorial, pero prevalece la parálisis de la obra pública federal y estatal, la mala racha de la economía nacional e internacional y tenemos que agregar el azote de los malandros. No hay que olvidar que la Envipe 2015, señala que el principal delito denunciado en Veracruz es la extorción, este flagelo está acabando con las pequeñas empresas, en pleno año electoral.