DuarteEs realmente incomprensible la iniciativa de Duarte de Ochoa para reformar el Código Hacendario Municipal para que ciertos ayuntamientos accedan a créditos dejando como aval todas sus participaciones federales, siempre que “no se afecten los programas de gasto corriente ni de inversión prioritaria”. La medida es incongruente porque se induce cuando las finanzas estatales y municipales están en plena bancarrota y la corrupción en elevados decibeles. Es obvio que con esta iniciativa se abre la puerta para comprometer aún más los recursos municipales a futuro cuando debiera imponerse disciplina hacendaria en todo el ámbito municipal.