La quiebra financiera que transparenta la administración pública estatal se refleja con rudeza en diversos sectores de la población veracruzana, particularmente en proveedores del gobierno a los que se han diferido pagos ya por un tiempo bastante largo provocando la quiebra de unos u obligando a reducir personal a otros. No solo este sector, también la Universidad Veracruzana ha venido padeciendo el impacto de las malas finanzas públicas. No se explica en ambos casos el porqué de la suspensión de pagos pues los impuestos se están cobrando puntualmente “en tiempo y forma”. ¿Cuál es la razón por la que el gobierno no paga a la UV y a sus proveedores? He allí una pregunta que no obtiene respuestas.