Palabras Mayores
Por Rubén Ricaño Escobar
20 de abril de 2016

Veracruz se está jugando su destino en estas elecciones. Es inevitable hablar de las campañas, sería hasta una irresponsabilidad cívica no hacerlo.

Aunque de antemano sabemos que todas las encuestas que nos han dado a conocer a la ciudadanía están manipuladas por cuestiones de estrategia de cada partido, también es cierto que las tendencias señalan a claros favoritos, pero hay factores muy importantes que definirán al ganador, quien vaya hoy a la cabeza en las preferencias no tiene asegurado nada y les explico por qué amables lectores:

Los azules dicen que van 12 puntos arriba de los rojos y los rojos dicen que no, que es viceversa, aunque ninguno de ellos oculta el hecho de que los morenos van en franco ascenso y se especula de que ya alcanzaron, incluso rebasaron, al que va en segundo lugar y siguen en ascenso; esto es muy importante no apartarlo de nuestra vista por algo que les explicaré más adelante.

Pues bien, lo que PAN-PRD y PRI- con demás partidos del PRI no le han querido decir a la ciudadanía es que aún existen entre un 25 y 30% de electores indecisos pero que sí saldrán a votar, y ellos constituyen una mayoría abrumadora que definirá la elección sin duda alguna, pues tan solo un 25% de indecisos es un porcentaje más alto que el porcentaje que dicen tener los candidatos punteros. Por lo tanto la elección no está definida aun y ahí es donde entran en juego otros factores muy importantes y que van a ser decisivos en el resultado final el domingo 5 de junio.

Uno de ellos es el nombramiento e inicio de las campañas de los candidatos a diputados en cada uno de los 30 distritos electorales pues ellos podrán abonar o des abonar a sus candidatos a gobernador, tomando en cuenta que como nunca antes es importante que los partidos postule candidatos que sumen, no que se cuelguen de los que aspiran a ser Gobernador. La diferencia entre ganar o perder puede estar en el número de votos que les sumen sus candidatos a diputados.

Entonces, los partidos deben replantearse muy seriamente a quien están postulando en las diputaciones y más aún cuando existe ya la madurez en los veracruzanos de votar diferenciado para no otorgarle un poder absoluto al próximo Gobernador y hacer un contrapeso en el Congreso para que la mayoría de los diputados sean de partidos distintos a los del Gobernador.

Las últimas dos elecciones de Gobernador en Veracruz se han definido con muy poca diferencia entre el primero y segundo lugar y está vez todo apunta a que no será diferente, por lo tanto una declinación de un solo candidato a favor de otro podría hacer la verdadera diferencia entre perder y ganar y ahí es donde esto se pone muy interesante ¿Qué partido podría ser el fiel de la balanza? Les platico dos ejemplos de recientes elecciones para Gobernador, una es la de Nuevo León en donde el candidato de Movimiento Ciudadano que arrancó con un 17% en la intención del voto declinó a favor del Bronco quien resultó ganador de la elección; el otro ejemplo es Colima en donde el PAN superó al PRI en el número de votos pero con la alianza de sus partidos satélites el PRI ganó por un reducido margen al PAN ¿Qué hubiera pasado si el candidato de Movimiento Ciudadano que tuvo el 12% de los votos hubiera declinado a favor del PAN? Pues que éste habría triunfado.

Así es que en Veracruz puede haber un fiel de la balanza y este se dará en función de la habilidad que tengan los candidatos para negociar las declinaciones que pudieran darse, por eso les decía que no perdieran de vista a MORENA que con una buena negociación podría hacer la diferencia y ganar la elección, si se abren para construir un gobierno de izquierda-social demócrata de coalición, que es lo que realmente necesita Veracruz para recobrar el extraviado rumbo, Cuitláhuac García debe aceptar con humildad que un hecho así les puede asegurar el triunfo y MORENA tendrá que ceder también espacios en el Congreso que le aseguren la votación ganadora.

Movimiento Ciudadano tiene en Armando Méndez de la Luz a un extraordinario candidato, el mejor por donde se le vea, no obstante el hartazgo es tal que los ciudadanos están dispuestos a votar por quien sea con tal de que haya alternancia, lo cual puede traer también muchos quebraderos de cabeza en el futuro y por eso es indispensable ponerle un contrapeso en el Congreso al Gobernador, de ahí que afirmemos que la elección aún no está definida, hasta hoy las campañas de los punteros se basan principalmente en la descalificación, en el rencor y la amenaza, y está bien como estrategia para ganar votos, pero a estas alturas de la campaña ha llegado la hora de la política y del cambio de discurso y de actitud, ha llegado la hora de hacer política, mucha política pero de la buena, de la que suma, de la que hace acuerdos justos, de la que cede un poco para que todos ganen; No se trata de declinar por declinar, tampoco se trata de negociar a priori, se trata de realizar acuerdos políticos orientados sí a ganar la elección, pero también orientados a que los veracruzanos ganemos. Esa es mi percepción y la comparto con ustedes queridos lectores.