En la avenida Xalapa, desde ayer existe constancia física e histórica de quien transitó por la vida con ánimo productivo, dejando profunda huella entre sus coetáneos, que al homenajearlo eluden el característico egoísmo del ente colectivo para reconocer las virtudes de un contemporáneo. Correspondió al senador José Yunes Zorrilla pronunciar el discurso conmemorativo al año de la desaparición física de Guillermo Zúñiga Martínez, es una pieza oratoria sin desperdicio alguno, acompañada por un profundo sentimiento hacia “el amigo fraterno, del profesor emérito, del veracruzano ejemplar que supo prodigarse sin reserva y sin mezquindad… La suya fue una existencia extraordinariamente fecunda…  Su legado se sobrepuso al silencio, trascendió al olvido y burló la muerte… Porque se le recuerda en cada aula, de cada escuela que promovió… La educación fue su pasión, el sentido de su participación pública y, posiblemente, su misión personal… El maestro Zúñiga es una de esas personalidades que sobresalen en su época y que la distinguen… Mantuvo intacto el prestigio. Intacto el buen nombre. Intacto el legado…”. Tal dijo con manifiesta expresión de fraterno afecto el senador Yunes Zorrilla en memoria del siempre bien recordado Guillermo “Memo” Zúñiga Martínez, de quien familiares y amigos deben sentirse genuinamente orgullosos.