#Poligrafías
Por Luis Gerardo Martínez García
01 de junio de 2016

En este periodo electoral 2016, se notó gran participación de los maestros en el estado de Veracruz. Unos contendieron para la gubernatura y otros por las diputaciones locales. Otros hicieron campaña a favor de algún candidato respondiendo a sus intereses personales, y una gran mayoría sólo participó como asistente a los eventos masivos.

Los líderes y dirigentes magisteriales también se hicieron presentes en eventos masivos, siendo objeto de fuertes críticas. Un ex rector de la UV no fue la excepción. Infinidad de críticas recibieron esos maestros que participaron.

Pero, ¿es ilegítimo que los maestros participen en las campañas electorales? ¿Es incorrecto que los maestros tengan un partido político desde el cual se coalicionan con otros? ¿Es cuestionable que los maestros apoyen abiertamente al partido político que ostenta el poder?

Es completamente legítimo que los maestros tengan una participación determinante en el proceso electoral. Éstos tienen los mismos derechos que cualquier  otro ciudadano. Tampoco es incorrecto que los maestros tengan su partido político (Nueva Alianza) por el que trabajan bajo las siglas del SNTE; igual, como cualquier ciudadano están en el derecho de conformar una agrupación política.

¿Es cuestionable que los maestros apoyen abiertamente al partido político que ostenta el poder? Eso si. Pero porqué. Porque el principio fundamental de una comunidad (en este caso magisterial) tiene que ser la coherencia.

Tres años llevan los maestros luchando contra la reforma educativa; los argumentos están a la vista sobre todo en la prensa local, estatal y nacional. Más de dos décadas llevan cuestionando el actuar de los líderes magisteriales vitalicios que se han aliado a la clase política del gobierno en turno. En más de una ocasión han corrido (literal) de sus concentraciones a los políticos oportunistas. Durante casi 12 años han padecido un gobierno sin principios ni valores que ha atropellado su patrimonio, sus pensiones y sus logros laborales sin mayor rubor.

Los maestros llevan marchando infinidad de ocasiones porque les han impuesto constantemente reformas y leyes que dañan la escuela pública y el ser docente. Los maestros se han indignado porque no les pagan sus salarios ni prestaciones, tomando escuelas e instalaciones oficiales de educación en defensa de su condición laboral.

Los maestros están en todo su derecho de participar en campañas políticas; se les reconoce a aquellos que lo hacen. Sólo que en su actuar debe permear el principio de coherencia humana, pensando en su dignidad de seres pensantes.

Cierro preguntando, ¿se les cuestiona por participar en campañas políticas o por no mantener una postura coherente con su actuar próximo anterior?

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