Sin remitente
Por Sabino Cruz V.
15 de julio de 2016

Entendida más como conservación de privilegios gremiales que acuerdos pedagógicos, en la semana que corre se realizan en la ciudad de México la primera de las “mesas de diálogo” entre funcionarios de la Secretaría de Gobernación e integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, secciones 7 de Chiapas, 9 de la Cd. de México y 18 de Michoacán.

Reuniones que buscan la salida decorosa del conflicto magisterial que tuvo su punto más álgido 19 de junio en Asunción Nochixtlan, Oaxaca. Que no cesará hasta que se abrogue la “nefata reforma educativa” (Adelfo Alejandro Gómez, líder de la sección 7 de Chiapas)” de 2013, se construya la transformación de la educación y del modelo educativo, así como el pago de “los daños ocasionados”: salarios retenidos, reinstalación de maestros cesados, libertad de los dirigentes.

En el hipotético caso de que la “nefasta reforma” sea abrogada, qué es lo que tienen en mente los disidentes que sustituya el segunda párrafo del artículo tercer: “El Estado garantizará la calidad en la educación obligatoria de manera que los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos”.

Que la educación sea Laica, obligatoria y gratuita. Laica porque el clericalismo “es el más funesto y el más perverso enemigo de la patria (…) si dejamos la libertad de enseñanza absoluta para que tome participación en ella el clero con sus ideas rancias y retrospectivas, no formaremos generaciones nuevas de hombres intelectuales y sensatos, sino que nuestros postreros recibirán de nosotros la herencia del fanatismo…” (Mújica, 1916), que ninguna corporación religiosa, ni ministro de algún culto, establezca o dirija escuelas de instrucción primaria, y que en los establecimientos oficiales se imparta gratuitamente la enseñanza primaria”. (Constitución de 1917). Obligatoria para todos los niños de ambos sexos de seis a doce años de edad y de impartirla por todos los Ayuntamientos de los Municipios y las Audiencias de Gobiernos respectivos (Constitución Cristera de 1928, Art. 9°).

O tal vez lo que tiene en mente es regresar a la propuesta del general Lázaro Cárdenas de que la educación sea socialista y que excluya toda doctrina religiosa, combata el fanatismo y los prejuicios, que organice “sus enseñanzas y actividades en forma que permita crear en la juventud un concepto racional y exacto del universo y de la vida social”. (Decreto de reforma al Art. 3° 13 de diciembre de 1934); o a la que tienda a desarrollas armónicamente todas las facultades del ser humano y fomente en él, a la vez, el amor a la patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y la justicia; completamente ajena a cualquier doctrina religiosa, que luche contra la ignorancia y sus efectos, la servidumbre, los fanatismos y los prejuicios (Decreto de reforma al Art. 3° 30 de diciembre de 1946); o la que propuso Carlos Salinas de Gortari de que los criterios que oriente la educación se basarán en los resultados del progreso científico, “luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres y los fanatismos y los prejuicios.” (5 de marzo de 1993)

Qué modelo de educación tienen en mente para abatir el rezago en el que desde hace dos décadas mantienen a los estados que regentean; qué alternativas proponen que vincule los contenidos pedagógicos con los avances de las Tecnologías e Información, para que no sean excluidos de los empleos de calidad (Unión Europea/Libro Verde, 1996); cómo le van a hacer para que los profesores que integran su gremio desideologicen su práctica docente, y permitan que el aprendiente madure sus propias ideas, sea capaz de resolver los problemas que el entorno les presenta, y “pueda vivir y trabajar de forma productiva en sociedades cada vez más dinámicamente complejas”. (Fullan, 2002)

Aunque parezca una perogrullada, pero el presente/futuro de millones de mexicanos está en riesgo en tanto sus profesores no cuestionen y actualicen periódicamente sus esquemas cognitivos; no sean capaces de adaptarse rápidamente a los cambios y que promuevan sociedades de conocimiento.

Comentario Breve

Inverosímil las declaraciones del presidente de la junta de coordinación política de la LXIII Legislatura, Juan Nicolás Callejas Arroyo, sobre la supuesta falta de respeto a la representación popular de Veracruz, de “un individuo que se dice gobernador electo”, y a quien compara con Victoriano Huerta, [Adolfo] Hitler y otros dictadores. Exabrupto porque Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador electo por una tercera parte de los veracruzanos que buscamos la alternancia, les amenazó que denunciará penalmente a los diputados que aprueben [ya fue aprobada] basificar a miles de empleados del Poder Ejecutivo. Aunque en realidad lo que le molestó al profe Juan es que lo haya calificado de “rémora del sistema”, vergüenza para el Congreso de Veracruz y que reciba órdenes de Javier Duarte de Ochoa.

En política como en la guerra y el amor, los agravios e insultos se cobran. En las primeras horas de que jure al cargo “el mentiroso”, quizás sea el comienzo del fin de los glorioso y espléndidos días del líder moral del Equipo Político; y como la defenestrada Elba Esther Gordillo, conserve su autoestima recordando anécdotas políticos. ¡Ya se verá!

En otro orden de ideas, pero sobre el mismo tema educativo, desde este espacio reconozco la labor que realizan los Centros de Educación Básica para los Adultos (CEBA), en particular los directivos y docentes de las Zonas 02, 03, 04 y 08 por alfabetizar, no solo a personas adultas, sino a jóvenes con alguna discapacidad física o con necesidades educativas especiales, y que por lo mismo son rechazados/excluidos de otros centros educativos.

Referencias

Mújica, Francisco J. (1916). Artículo 3°. Diciembre 13 de 1916. Recuperado el 13 de julio de 2016 de: http://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/6Revolucion/1916-A3-FJM.html

Fullan, Michael. (2002). Las fuerzas del cambio. Explorando las profundidades de la reforma educativa. Trad. Josefina Caball Guerrero. Madrid: Ediciones Akal.