Por el tamaño de nuestra economía México está en el mapamundi, ya no se nos identifica con aquel oprobioso icono que representaba a un ensarapado sombrerudo durmiendo la siesta en plana calle con la botella de licos a un lado. Sin embargo, no hemos podido evitar que se nos enliste entre los países con ciudades muy inseguras. La mejor prueba es que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) en México ha tomado cartas en el asesinato del periodista Pero Tamayo y expresa: “Desde la Oficina, apreciamos las acciones de protección establecidas por la CEAPP y lamentamos profundamente que, aún con ellas, el Sr. Tamayo haya sido privado de la vida”, una subliminal increpación a las autoridades mexicanas.