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Redacción- 2016-07-2111:40:39- El gobierno estatal de Veracruz tuvo un incremento anual del gasto público por 1,296 millones de pesos, como resultado de la “basificación” de 7,800 trabajadores públicos, lo cual impedirá cumplir con las metas de reducción del gasto corriente contenidas en el Plan de Ajuste de las Finanzas Públicas, refiere un documento elaborado por el Observatorio de Finanzas Públicas de la Universidad Veracruzana.
De acuerdo a lo publicado por El Economista, el incumplimiento de dicho plan, que el gobierno elaboró y se comprometió a cumplir, como condición para contratar un crédito con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) y reestructurar su deuda pública, provocará que la institución solicite que se aplique la Pena del Incremento del Porcentaje del Fondo de Ahorro del FAFEF.

De acuerdo con el observatorio, esto significa que mensualmente al gobierno del estado que está por dejar Javier Duarte de Ochoa le serían retenidos 135.4 millones de pesos de ese fondo (72% del total mensual) que normalmente se le entregan, ya que el restante 25% se utiliza para el pago de la deuda.

Por lo anterior, el gasto derivado del pago de las bases otorgadas durante seis años será de 7,776 millones de pesos (1,296 por año), lo cual es un monto cinco veces superior al ahorro que se pretendía obtener en seis años con el plan de ajuste, por 1,476 millones de pesos.

Incumplimiento pone el crédito en riesgo

De acuerdo con el Observatorio de Finanzas Públicas, el 17 de diciembre del 2015 el gobierno del estado contrató un crédito con Banobras por 5,000 millones de pesos con el fin de utilizarlo para liquidar parte de la deuda pública. El crédito quedó respaldado con 25% de los ingresos derivados del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF). Para ello se constituyó un fideicomiso que es el que recibe los recursos del fondo, retiene 25% para pagar la deuda y el resto lo entrega al gobierno estatal.

Hilario Barcelata, coordinador del observatorio, explicó que esto “constituye un fideicomiso en el que la Federación deposita el dinero mensual, mientras que el fideicomiso se encarga de pagar la deuda y el resto lo entrega al gobierno del estado, pero en caso de incumplimiento, Banobras está facultado para obligar al fideicomiso que le retenga los remanentes, es el riego, estaríamos hablando de una importante cantidad de millones de pesos al mes, algo así como 135 millones”.

Para obtener la contratación de este crédito, el gobierno de Veracruz quedó obligado a implementar un plan de ajuste para reducir su enorme déficit fiscal y garantizar el pago del crédito, por lo que puso en operación un plan de contención del gasto público a través del llamado Plan de Ajuste para Servicios Personales (PASP) 2015-2022 para reducir 1,467 millones de pesos del gasto en salarios, mediante un recorte de 3,894 puestos de trabajo.

Sin embargo, en lugar de esto el gobierno incrementó el número de plazas de base, al basificar a trabajadores que laboran por contrato y empleados temporales en una magnitud superior al doble de las que pretendía reducir, de modo que, mientras el plan proponía reducir 3,894 plazas de todo tipo, la basificación incrementará las de base en 7,800, por lo que el total de plazas de base pasará de 14,321 a 22,121.

Hilario Barceleta refirió que la actual administración venía presentando déficits fiscales por arriba de los 15,000 millones de pesos anuales, por lo que, en caso de no cumplir con los compromisos establecidos, el gobierno podría quedarse sin ingresos por una cantidad considerable. “Dependiendo de los distintos créditos que fueran castigados, podríamos estar hablando de 200 a 500 millones de pesos que mensualmente dejarían de ingresar al gobierno del estado”, advirtió el especialista.

Urge tomar medidas

Barcelata indicó que la situación financiera de la entidad es delicada, por lo que es necesario identificar cuáles son las medidas que hay que tomar para revertir el desastre de carácter administrativo que implicará tener tantas bases, hecho que va a generar un impacto financiero, “se trata de reducir el gasto y el déficit, no de incrementar los compromisos que tiene en el gobierno del estado”, comentó.

Refirió que en este momento en el que Veracruz va a enfrentar una transición política, la entrante administración tendrá que enfrentar muchos y muy serios problemas financieros.

El Economista / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO