Tal Cual
Por Alberto Loret de Mola
15 de julio de 2016

Y cuando todo haya pasado, cuando Miguel Ángel vea que no puede dejar, cual monarca de república bananera, a su vástago como su sucesor, y Duarte haya corrido la suerte que el destino, Peña Nieto y las cortes hayan decidido, cuando las finanzas sean el pretexto para la inexistente obra, y los mismos problemas económicos de ahora, allá, a principios del 2018, cuando los lambiscones como, por ejemplo, el presidente de la barras hasta de las cantinas, Antonio Barato Pérez esté buscando a quién reverenciar de manera lacayuna, cual es su costumbre, y los zetas permanezcan, y Jalisco Nueva Generación esté sólido como nunca, cuando el cártel del Golfo siga operando y la policía siga matando y Amadeo finalice el conteo de los votos, cuando todo haya pasado y las venganzas no consumadas se transformen en obsesiones nocturnas, en fantasmas húmedos, y vayan cayendo irremisiblemente las hojas del calendario, cuando todo haya pasado, repetimos, comenzará la verdadera recuperación de Veracruz. No antes.
Entonces se comenzarán a mover las fichas de manera clara. Prevemos una intentona de Héctor Yunes queriendo ser otra vez quien pierda. El humano más admirado por el Peje, Cuitláhuac, tras haber intentado leer un par de libros y conformarse con la novela vaquera, se volverá a poner elegante, se peinará nuevamente con gasolina, y se preparará para la batalla. Los Méndez, las Leonilas, los Buenos y demás fauna oportunista saldrán del aire acondicionado para ver que pescan. Y todos ellos no tendrán oportunidad alguna. ¿Por qué? Pues porque los veracruzanos estarán desde ahora y hasta entonces atentos a los movimientos de quien sirve a los intereses comunes y no personales.
Se nos ocurren algunos nombres para el 2018: Julen Remetería, Roberto López Delfín, Américo Zúñiga y José Yunes Zorrilla. Todos buscando partido y adherencias naturales. Y la contienda será fenomenal.
A Roberto, de querer buscarla, le espera un largo y complejo camino. A su favor tiene conocer Veracruz, sus fortalezas y debilidades.
Julen trae un gran trabajo palaciego. Y el puerto es su coto privado.
Américo representa la dignidad y el arrojo. Le falta ponerse a conocer Veracruz.
José Yunes está, desde hace tiempo, en contacto directo con la gente, recorriendo igual la huasteca que el totonacapan, las tierras altas que las bajas, hablando indistintamente con humildes campesinos que con industriales extranjeros para atraer inversiones a su tierra. Pepe no espera tener suerte, el busca el éxito y trabaja para tenerlo. Y lo tendrá cuando todo haya pasado.