Resulta verdaderamente incomprensible saber cómo es posible que en un hospital un niño recién nacido sea separado de su madre y sin el consentimiento de esta y desaparezca de su entorno. Ese amargo drama lo vive una humilde mujer que dio a luz en el Hospital Regional de Coatzacoalcos pues su hijo ha desaparecido sin que enfermeras, camilleros, médicos, personal administrativo, vigilancia policiaca lo hayan advertido. Incluso el director del hospital niega la posibilidad del hurto del infante porque, dice, la entrega del niño se hizo apegada a los protocolos establecidos. Poca sensibilidad humana habrá y estrategia institucional para estos casos si no se emprende inmediatamente una investigación que recupere al niño para su madre.