camacamaMal andan las cosas en Veracruz cuando sectores de la sociedad se manifiestan contra medidas adoptadas por el gobierno, señal que algo no está funcionando bien porque deriva en expresiones de desacuerdo y descontento. Guardadas las dimensiones de circunstancias, personajes, tiempo y lugar, lo que ahora ocurre en Veracruz trae a la memoria aquel enfrentamiento del presidente Echeverría con los terratenientes del norte de la república ya a fines de su mandato; también en el ocaso del suyo, José López Portillo enfrentó crisis en sus relaciones con el sector empresarial que desembocó en la “nacionalización” de la Banca, un gran paquete heredado a su sucesor, Miguel de la Madrid, quien estuvo en desacuerdo con medida tan extrema. Ahora, en esta aldea jarocha se manifiestan, cada cual a su manera y perfil, jubilados en las calles exigiendo el pago de sus derechos, los empresarios en foros expresando su desacuerdo y el gobernador electo advirtiendo las consecuencias de las desatinadas medidas.