Es cierto que, según el diagnóstico del momento, la izquierda mexicana pudiera conquistar la presidencia de la república en 2018, solo se tendrán que cumplir ciertos requisitos que incluyen la alianza del PRD con MORENA en donde AMLO ha entreabierto la puerta (o las fauces) para esa posibilidad, que incluye el sometimiento del partido del Sol Azteca a los dictados del tabasqueño. De asumir esa condición de subdito, el PRD tendrá que deslindarse totalmente del PRI y del PAN, es decir, cero alianzas con alguno de ellos porque “son” de “la mafia en el poder”. Allí es donde estriba la dificultad, porque por lo visto hasta ahora no se concibe que Los Chuchos pudieran ceder sus privilegios políticos de control partidista para entregárselos al Peje; además, cumplidas esas condiciones el PRD pasaría a desempeñar la labor de un “cuije” para MORENA, lo que sería un triste final.