RODOLFO MENDOZA ROSENDO, DIRECTOR GENERAL DEL IVEC
Rodolfo Mendoza Rosendo.
Por Armando Ortiz
Columna Viernes Contemporáneo

En la vida hay tres cosas que no se pueden esconder:

“El dinero, el amor y lo pendejo”

El título de los dos artículos tiene un propósito, llamar la atención al desconocimiento que se ha tenido en este sexenio de la cultura en Veracruz, y de quien la dirige. La pregunta ya lo he dicho, me la hizo un funcionario de primer nivel. Con eso queda claro que a Duarte y sus secuaces no les interesa la cultura, mucho menos quien dirija el Instituto Veracruzano de la Cultura.

El director del IVEC, Rodolfo Mendoza Rosendo, quien es la respuesta a la pregunta que me hicieran, no se debe sentir mal por ser menospreciado. Ese menosprecio, es decir la falta de interés en la cultura, le ha permitido llevar a cabo una serie de acciones que lo han beneficiado.

Tan beneficiado se ha visto que ya hasta se mueve como nuevo rico, presumiendo la casa que se está construyendo o el auto Mercedes nuevecito que no pudo aguantarse las ganas de llevar al trabajo, donde algunos empleados lo vieron, pero no lo tocaron, no vaya a ser que el iracundo jefe anduviera crudo y de malas. De hecho el auto ya no lo posee, pues después de presumirlo decidió mejor regresarlo a la agencia, no vaya a ser que además de “borracho” lo vayan a tachar de enriquecimiento inexplicable.

Pero, ¿de dónde podría robar Rodolfo Mendoza, si el gobierno estatal no suelta ya nada de dinero? La respuesta es sencilla, de los convenios federales, del dinero que le llega de Conaculta para programas culturales que por supuesto no se ven por ningún lado. Por ejemplo, el Festival Niños y Niñas por la Naturaleza y el Arte lo promocionan como si se realizara en todo el estado, sin embargo no pasa de algún taller pequeño que se lleva a cabo en una o dos casas de cultura.

Pero eso sí, ellos ven cómo, pero se gastan el presupuesto y con documentos alterados justifican todos los gastos. Lo mismo sucede con el programa Siembra un Árbol en tu Imaginación, que recibe aportación federal, pero honestamente, ¿sabía usted de este programa? ¿Ha participado en él? Seguramente no, porque sus alcances son limitados y la única pretensión es hacer alguna rueda de prensa para anunciar los grandes proyectos para después ponerse de acuerdo en cómo apropiarse del presupuesto, pero sobre todo sin que se dé cuenta Contraloría; o aunque se dé cuenta Contraloría, porque hasta el enlace de Contraloría en el IVEC, empleado de Ricardo “Wikipedia” Guzmán, está adentro.

Pero no sólo esas son sus entradas ilícitas. Comentan los empleados, con quienes por supuesto nunca hemos dejado de tener contacto, que el tema de los climas es una manera de sacar dinero y justificarlo. Por alguna razón que el personal no se explica cómo los aires acondicionados se descomponen a cada rato, o son cambiados constantemente. Según datos que nos hacen llegar en la gestión de Rodolfo Mendoza se han gastado cerca de 100 mil pesos en compra y reparación de aires acondicionados. Esa, dicen los empleados, es una manera de sacar dinero de manera “justificada”, así como se hacía en tiempos de Salvador Torres Peralta, que en su miseria rellenaban los garrafones de agua con 5 pesos y los hacían pasar de 25 pesos.

Lo peor de todo esto es que los últimos dos directores han pervertido a personas que hasta hace poco tenían facha de honestas, como lo es Miguel Aburto, a quien conocemos como enlace administrativo desde los tiempos de Leticia Perlasca y que ahora es el administrador. Miguel Aburto está al tanto de todo y hasta protege a gente como Manuel Velázquez, un artista plástico que desde los tiempos de Alejandro Mariano se dejó llevar por la codicia.

Los empleados están preocupados porque Mendoza Rosendo, mejor conocido como “el cliente más fotogénico del bar Chico Julio”, anda ya diciendo que conoce al amigo de una amigo de un amigo del gobernador electo y que por ello gozará de plena impunidad. Sin embargo, Miguel Ángel Yunes Linares ya ha declarado que en su gobierno no habrá espacio para los que desfalcaron al estado de Veracruz. Mendoza Rosendo le podría argumentar a Miguel Ángel Yunes que el dinero que ha desfalcado es de la Federación, no del estado.

Pero ese dinero se lo dieron para desarrollar programas culturales en beneficio de los veracruzanos, no para darse sus viajes a Nueva York con su más reciente conquista, a quien luce en restaurantes finos (a ella no la lleva a Chico Julio), o para comprarse autos Mercedes del año y después tener que regresarlos porque Mendoza Rosendo sabe que en la vida hay tres cosas que no se pueden esconder: “El dinero, el amor y lo pendejo”, y él no ha podido esconder ninguna de las tres cosas.

Armando Ortiz                                                           aortiz52@nullhotmail.com