Para el Partido de la Revolución Democrática el panorama en el futuro inmediato no es muy halagüeño y para reiterar el triunfo en la Ciudad de México, su más grande bastión, tendrá que hacer maravillas si quiere superar a su adversario directo que paradójicamente resulta ser MORENA,  otro partido de izquierda. Y territorialmente, en la competencia por estados y municipios tendrá que revisar su estrategia de alianzas, única forma de mantenerse vigente como partido competitivo. Pero en la corrupción tiene una dolencia muy seria a su interior, así lo reconoce su ex dirigente nacional Agustín Basave quien en entrevista a El País asegura que quiso expulsar a militantes corruptos pero se lo impidieron. De las alianzas sugiere hacerlas “con el PAN y otros, como Movimiento Ciudadano, el Partido del Trabajo y organizaciones sociales”… la mitad del PRD, dice, quiere alianza con López Obrador… Ir solos es suicida y sólo beneficiaría al PRI”.