CLAROSCUROS
Por José Luis Ortega Vidal
25 de julio de 2016

* Yo pongo los tamales…

 

(1)

El 30 de junio del 2016 escribí en Claroscuros:

“Lo del Fiscal Anticorrupción ha sido una interrupción.
El 6 de julio habrá nueva Sesión del Congreso.
Veremos si los rivales se repusieron del golpe y finalmente imponen a Francisco Portilla Bonilla o no.
Si aprendieron la lección o no.
Hay más: lo que sucedió ayer marca lo que sucede hoy.
Lo que vivimos hoy marca lo que viviremos mañana.
Un ejemplo: Domingo Bahena Corbalá, el ingenuo Secretario General del PAN veracruzano que renunció a su partido una semana antes de los comicios del 5 de junio, no busca su inserción en el PRI, donde entregó al compañero a cambio de unas monedas.
Domingo está en pláticas con MORENA.
Quiere candidaturas para su gente y particularmente en su feudo: Jáltipan.
Domingo es diputado aún, aunque independiente y es un voto a la mano para quien lo desee comprar.
En la coyuntura política de Veracruz los que juegan ajedrez y aprecian el peso del altiplano: observan a un Enrique Peña Nieto dispuesto a sacrificar una Torre, de ser necesario para salvar al Rey.”

(2)

Si observamos la política estatal veracruzana desde la perspectiva de una analogía con un juego de ajedrez: el gobernador en funciones equivale a una Torre que está ahí para proteger al Rey.
A éste, empero, lo protege principalmente la Reina ¿Quién es ella?
Cambiemos el ángulo: ahora veamos la política nacional y observemos a treinta y dos Torres y un Rey.
Si pensamos que el Rey es el Presidente de la República en turno volvemos a preguntarnos ¿entonces quién es la Reina?

(3)

La analogía se puede plantear desde la perspectiva de que hay treinta y dos Torres y una sola Reina que cuida al Rey.
Es decir, en Política no todas las Torres son aliadas del Rey ni de la Reina. 
Muchas Torres son sus rivales o sus enemigos y desean ascender a sus posiciones.
Las Torres sólo son dos en un juego de ajedrez pero en un escenario de Poder -como el de México- son treinta y dos y representan múltiples ideologías, pero sobre todo diversos intereses económicos y políticos.
En muy pocos casos las Torres son sinónimo de intereses culturales, étnicos, de cohesión social, de perspectiva histórica.
Eso, a las Torres, suele importarles un carajo o no lo entienden.
Están donde están porque las circunstancias así lo determinaron.
Eventualmente, cuando hay una democracia madura, interviene el pueblo en el juego de poder.
No es el caso de México
Aquí no tenemos una democracia madura y por tanto el pueblo participa en grado menor a la hora de las decisiones sobre todo electorales.

(4)

En México, la reina es el Presidente de la República.
Y esta figura, de aparente mega poder, en realidad es un títere del verdadero Rey: la oligarquía que lo puso en el cargo y que lo manipula:

• En alianzas políticas locales o internacionales
• En pactos con el capital local o externo 
• En sociedad o uso del crimen organizado, históricamente presente y controlado por el Estado.

Dicho de otro modo: en México –y en el mundo- los que mandan son los dueños del dinero…Y las mafias.

• Ellos deciden
• Ellos quitan
• Ellos ponen
• Ellos matan o dejan vivir a Reinas y el resto de las piezas del ajedrez

Así opera el poder.
La Reina o el resto de piezas pueden ser parte de las mafias, aunque se disfracen de representantes institucionales.
La Iglesia, los medios de comunicación, las fuerzas armadas –versión marxista- son parte de su Superestructura y por ende están a su servicio.

(5)

Bajo esta lógica tenemos que plantearnos el juego –real o circense- de expulsar a Javier Duarte, César Duarte y Roberto Borge del PRI…
Con este razonamiento podemos hurgar a fondo en torno a los 19 periodistas asesinados durante el sexenio a punto de concluir en Veracruz: los antecedentes, los contextos, las implicaciones, las responsabilidades del Estado, de las Torres, de la Reina, del Rey y de los propios reporteros (as)…
Así nos acercamos a Chiapas y la golpiza para el desalojo de maestros en la frontera amén del asesinato de ediles en San Juan Chamula…
O a la CNTE y su presencia en Oaxaca, Michoacán, la CDMX, Veracruz, Nuevo León…
Sólo este pensamiento nos permite leer a fondo la declaración de Fidel Herrera Beltrán desde Barcelona:

“Lamentablemente mi sucesor no fue lo que yo esperaba y en medio pues hizo cosas que no tenía que hacer”.

¿La de Fidel es una señal desesperada por salvarse él ante la Reina y el Rey…?
¿Fidel entrega a Duarte a cambio de que no se metan con él…?
Sí. 
Desde luego que sí.
Pero es mucho más que eso: es el reacomodo de las otras piezas del tablero porque los caballos, los alfiles y hasta los peones juegan su juego…
Y en la guerra del poder todo se revuelve, se agita, se alborota. 
Nace el caos porque al verdadero Rey así le interesa…
Recordamos entonces conocimientos populares como aquel: “de que lloren en tu casa a que lloren en la mía, mejor que lloren en la tuya…”
Yo pongo los tamales…

(6)

Y el Rey sólo observa, vigila si sus órdenes han sido obedecidas y si sus objetivos se están cumpliendo a cabalidad…