AhuedA cualquiera con un gramo de sentido común llamaría la atención el casi instantáneo cambio de condición económico del vecino, que apenas ingresó al servicio público las propiedades le brotan por doquier. Ese es el caso de no pocos amigos del actual gobernante veracruzano a quienes ubicó en cargos de elevado nivel en su gobierno, se habla de Deantes, de Del Castillo, de Vicente Benítez y muchos más a quienes la suerte les cambió en un corto periodo. Esto hizo exclamar al diputado Ricardo Ahued: “No es justo que en muy poco tiempo aquel que no tenía ni para comer, el más idiota tiene una avioneta o tiene un avión o tiene residencias en el extranjero y muchos de ustedes o de nosotros hoy seguimos teniendo apalancamientos en los bancos, a veces nos sobra y a veces nos falta, y está trabajando día a día su negocio”.