CLAROSCUROS
Por José Luis Ortega Vidal
07 de julio de 2016
• Javier Duarte y Nerón: los abyectos y salvar los nombres de las cenizas
 
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No era para menos…
Ayer -vía redes sociales y periódicos digitales de la entidad- se dio a conocer la “última gracia” de Javier Duarte de Ochoa: enviar su propuesta de terna para conjuntar la Sala Especializada en Combate a la Corrupción, que formará parte de la Fiscalía Especializada en el Ramo.
El nombramiento del titular de esa Fiscalía se vino abajo en la persona de Francisco Portilla Bonilla.
Paco, hombre del sistema, ´cuatacho´ del gobernador “renunció” a la búsqueda de la Fiscalía porque –mañosamente- ya estaba incrustado en la terna que Duarte envió ayer a sus esbirros de la LXIII Legislatura.
Al Congreso llegó la orden de que voten Ipso Facto con un Sí a favor de los abogados que por 10 años cubrirían la espalda de último priísta en ¿gobernar? Veracruz durante casi un siglo.
 
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Los signos de interrogación sobre la palabra gobernar; la frase cuatacho del gobernador; la afirmación en torno a la orden que llegó la LXIII Legislatura, no son exageraciones, textos sin sustento, mala leche del articulista o letras surgidas de alguna trinchera enemiga al frente político que encabeza Javier Duarte.
Son afirmaciones fundamentadas en datos duros y lo que es peor: en un escenario vergonzoso que ha prevalecido en la entidad desde el 5 de junio pasado a la fecha.
Está claro:
Veracruz vive una orgía política sin precedente…
Veracruz sufre una ruptura de todo contexto institucional, como no había ocurrido nunca en su historia…
Hay un caso, sí: el asesinato de Manlio Fabio Altamirano en la década de los 30s: historia de cacicazgos, de balas y muerte como ejercicio de poder…
Pero aquello tuvo su propio contexto en la postrevolución y no se compara con el latrocinio vulgar y prosaico que vivimos en julio del 2016 desde Las Choapas al Pánuco.
¿La diferencia entre un escenario y otro? Casi un siglo de construcción de instituciones…
 
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La inclusión de Guadalupe Porras David en la terna de marras es –entre muchas cosas- un insulto para el pueblo de Veracruz y en particular para los minatitlecos.
Anoche, los ediles sureños, los paisanos del Secretario de Gobierno Flavino Ríos Alvarado, firmaron una carta pública dirigida a Javier Duarte de Ochoa, Gobernador de Veracruz y a Octavia Ortega Arteaga, Presidenta de la Directiva del Congreso de Veracruz.
El cuerpo edilicio en pleno de Minatitlán actúa con base en la Ley pero sobre todo con una actitud de coraje, de frustración, de dignidad…
La razón: el daño –documentado- que Guadalupe Porras David ha hecho a Minatitlán y los minatitlecos.
La ex alcaldesa, ex diputada y ex dirigente estatal de la CNOP, ocupa actualmente un cargo en el PRI a nivel nacional.
Empero, ni su currículum ni su actual posición la liberan de su responsabilidad ante la Ley y ante el rostro social de pueblos con prosapia como el de Veracruz y el de Minatitlán…
¿Cómo puede ser Magistrada de una Fiscalía Anticorrupción una mujer tan corrupta como Porras David?
 
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Los ediles de Minatitlán señalan en su texto:
 
“Que el día de hoy 06 de julio del año en curso, a través de los medios electrónicos, tuvimos conocimiento de la propuesta que envió el titular del Poder Ejecutivo Estatal a la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, de la terna ciudadana para presidir como Magistrado la Sala Especializada en Combate a la Corrupción, con la no grata sorpresa de que se incluye en dicha terna a la ex alcaldesa y ex diputada local de nuestro Municipio, Lic. Guadalupe Josephine Porras David, lo cual ha motivado la redacción de la presente, para efectos de fijar nuestra postura institucional en total desacuerdo por dicha propuesta, considerando para ello que no se puede impartir justicia y combatir la corrupción, por alguien que carece de la calidad moral y jurídica para desempeñar dicho cargo, pues solo basta analizar dos situaciones en el actuar de la licenciada Porras como alcaldesa de nuestro pueblo para reconsiderar por inviable la propuesta y la posible aprobación de ella como Magistrada en la Sala Especializada mencionada. Estas dos situaciones que pedimos se valoren oportunamente son:
 
PRIMERO: Un acto arbitrario de autoridad ordenado por la licenciada Porras en el ejercicio de la Presidencia Municipal de Minatitlán, como lo fue el cierre de la empresa “Metales y Chatarra Jadrige, S.A. de .C.V”, tiene pagando al Pueblo de Minatitlán de su erario municipal la suma estratosférica de $24, 840,999.09 (veinticuatro millones, ochocientos cuarenta mil, novecientos noventa y nueve pesos 09/100 M.N.).
 
SEGUNDO: De igual forma siendo alcaldesa, suscribió con la empresa “SECORT S.A. DE C.V.”, el contrato CO-PUENTE/CAPOACAN-001/10 por $155,557,432.94 (ciento cincuenta y cinco millones, quinientos cincuenta y siete mil, cuatrocientos treinta y dos pesos 94/100 M.N), de los cuales pactó con dicha empresa un anticipo del 30% de la obra equivalente a $46,667,229.88 (cuarenta y seis millones, seiscientos sesenta y siete mil, doscientos veintinueve pesos 88/100 M.N), mismos que hizo entrega a la referida empresa y de los cuales solo amortizó ésta $2,089,070.94 (dos millones, ochenta y nueve mil, setenta pesos 94/100 M.N), razón por la cual no se llevó a cabo dicha obra y, en cambio, dejó una deuda al Pueblo de Minatitlán ante la Institución Bancaria de Banobras de $30,000,000.00 (treinta millones de pesos 00/100 M.N), más intereses legales, que aún no terminamos de pagar con cargo al erario municipal.”
 
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He aquí un breve acercamiento a “El Príncipe”, obra cumbre de Nicolás Maquiavelo:
 
“El príncipe o el gobernante, tiene como misión la felicidad de sus súbditos y ésta sólo se puede conseguir con un Estado fuerte. Para conseguirlo tendrá que recurrir a la astucia, al engaño y, si es necesario, a la crueldad. La virtud fundamental es la prudencia, para la conveniencia del Estado. Si el interés de la patria exige traición o perjurio, se comete. “La grandeza de los crímenes borrará la vergüenza de haberlos cometido”. Los medios no importan: no es necesaria la moral, sino un realismo práctico, no lo que debe ser, sino lo que es en realidad. Política y moral son dos ámbitos distintos e incluso contradictorios. Aunque El Príncipe estuviera dedicado a Lorenzo de Medicis (1492-1519) [duque de Urbino], con la esperanza de recuperar la confianza perdida, Maquiavelo quiere presentar en su obra el arquetipo de cualquier político. Su personalidad debe poseer condiciones especiales para llegar al poder y mantenerse en él:
• Capacidad de manipular situaciones, ayudándose de cuantos medios precise mientras consiga sus fines: lo que vale es el resultado. “El que consigue el poder es el Príncipe, el que consigue el orden y la paz son los súbditos”.
• El gobernante debe poseer seria destreza, intuición y tesón, así como habilidad para sortear obstáculos, y “moverse según soplan los vientos”.
• Diestro en el engaño: No debe tener virtudes, solo aparentarlas.
• Amoral, indiferencia entre el bien y el mal, debe estar por encima.”
 
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Por donde se le vea o lea “El Príncipe” plantea el bienestar de la sociedad o del pueblo.
Esa es la tarea de que se responsabiliza a un gobernante.
Maquiavelo es pragmático y aleja las acciones políticas de los terrenos morales.
Lo de Guadalupe Porras David y el resto de la saga de errores y actos de corrupción que padece Veracruz en los días que corren se salen del sentido que le dio el inventor de la ciencia política a sus textos por una razón: Maquiavelo exige la eficacia en los actos de los hombres de poder.
Las torpezas, lo consigna, conducen al fracaso de un reino y por ente perjudican a los súbditos.
Que un Príncipe deba alejar sus actos de la Moral, no quiere decir que los deba alejar de lo prácticamente Legal o prácticamente Eficaz para beneficio de sus gobernados.
Un Príncipe que incurre en estos errores está condenado al fracaso y en cuanto que abusa de su pueblo obtendrá de éste su rechazo, su condena…
 
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Finalmente, lo de Guadalupe Porras David no sólo es un acto desesperado, de complicidad evidente…
Es un error vergonzoso que tendrá sus consecuencias para sus promotores como para los esbirros abyectos que besen la mano del Rey que ya no es Rey…
 
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Nerón toca la lira mientras observa Roma incendiada y en ese sentido se ha salido con la suya aunque arde junto al instrumento y la muerte de su ciudad…
Es decisión de cada cuál: de cada legislador, de cada juez, de cada miembro de la clase política y de cada ciudadano pasar a la historia como cómplice o intentar –al menos- salvar su nombre de las cenizas inevitables…