El Economista difundió una interesante entrevista con el exgobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán, quien expresa: “Lamentablemente mi sucesor no fue lo que yo esperaba y en medio pues hizo cosas que no tenía que hacer”; fiel a su más acentuada característica asegura que es “un orgullo extraordinario que reconozcan la inmensa obra material, física, moral y política que se legó en mi administración a Veracruz”. En el primer aserto la realidad no lo acompaña, pues precisamente sucedió lo que esperaba ya que gracias a su sucesor nadie denunció el pantano de corrupción que hubo en su gobierno. Y en cuanto a la “inmensa obra material” ha sido de las más invisibles pues nadie las vio por ningún lado; y sobre la “obra moral” ya ni hablar porque las “moras” se han podrido.