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Redacción- 2016-07-2808:29:16- Después de conocer a detalle el caso de Pedro Tamayo Rosas, el periodista asesinado número 17 del gobierno Duartista, el hijo de otro periodista asesinado, Moisés Sánchez Cerezo, pide a gobierno federal que le den protección en lugar de la policía estatal que no le garantiza seguridad.

Jorge Sánchez Ordoñez, hijo del finado Moisés dijo a Imagen del Golfo que tiene muchas razones para no sentirse seguro con la policía estatal que la fiscalía le puso a él y a su familia en Medellín de Bravo desde el asesinato de su señor padre.

“Lo que nosotros pedimos es que tengamos resguardo federal porque la policía estatal ha demostrado ser ineficiente, aquí está el caso del compañero que estaba con medidas con policías estatales (Pedro Tamayo) y fue abandonado, porque es lo que hacen, por ejemplo nosotros hace un mes reportamos que los policías abandonaron su puesto y no se tomaron las medidas, los policías no son sancionados, no son investigados en el porqué abandonan y por qué tienen ese tipo de conducta y pues en el caso del compañero ahí está la respuesta, los policías abandonan su puesto y casualmente en ese instante es cuando llegan los criminales”.

Jorge Sánchez dijo que ha solicitado que refuercen las medidas de seguridad por ciertos incidentes que ha habido de los cuales hasta ahora no han tenido respuesta, por lo que hace el llamado especial para el delgado de la Secretaría de Gobernación en Veracruz, Ángel Isaac Pérez Ochoa Pérez para que le cambien la seguridad que hoy le da gobierno del estado y la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP).

“Leí la otra vez en el periódico (Imagen del Golfo) que el delegado aseguró que tienen acercamiento con la ciudadanía y que cualquier petición se les puede hacer, tengo fe en que mi petición puede ser atendida por este señor, lo cual le agradecería mucho”.

PROTECCIÓN DE PAPEL

El trabajador de una estación radiofónica reconocida a nivel estatal, actualmente cuenta con protección desde que fue visitado por el fiscal general del estado de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras y elementos de la CEAPP en su domicilio.

Frente al domicilio donde un grupo armado fue a extraer a su padre la noche del 2 de enero del año pasado, allá en el municipio de Medellín, se encuentra una caseta de vigilancia que es parte de las medidas de seguridad que la fiscalía puso a la familia de Moisés, en un inicio eran 2 patrullas con 8 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, pero hoy solo hay 1 patrulla y 2 elementos, a estos, se les suma dos escoltas del Ipax costeados por la CEAPP, pero se turnan por lo que solo uno es el que cuida en cada turno cuando deberían ser dos, pero como el horario que se les puso es de 36 por 8 horas, no les da para que uno lo cuide a él a donde vaya y otro se quede en su hogar.

Pero de nada sirve la presencia de estos elementos, pues Jorge asegura que no cumplen con el deber que les fue encomendado por sus altos mandos de la seguridad estatal.

“A veces no están y cuando están están dormidos, nosotros hemos comunicado que al igual que en el caso de Tamayo, de pronto los policías no están, abandonan la patrulla, abandonan el lugar, hemos reportado incidentes como por ejemplo que luego están ebrios y ahí mismo hacen sus pequeñas fiestas y entonces un puesto de vigilancia de policías de pronto se convierte en un pequeño bar, antro o cantina policial”.

CEAPP, COMISIÓN DECORATIVA.

Sánchez Ordoñez asegura que esto no es solo de ahora sino de tiempo atrás desde que se incorporaron al mecanismo estatal y federal, incidentes que los han reportado desde entonces a la Comisión Estatal como a la Comisión Federal, así mismo también lo han reportado a la Comisión de Derechos Humanos Estatal y en el caso de ésta última lo único que hacen es hacer el papeleo de avisar a la instancia correspondiente y ya.

“Hemos reportado que los policías abandonan el puesto de vigilancia, meten en él a mujeres en la noche, que consumen bebidas alcohólicas y todo tipo de incidentes y lo único a lo que se limita a hacer la CEAPP es a hacer el papeleo”.

En el domicilio de Jorge Sánchez hay también un equipo de cámaras puestas en su vivienda y fuera de ella, mallas y alarmas también están activadas.

Aunque acepta y agradece que la CEAPP en un inicio se ocupó de ellos y algunos de sus integrantes los siguen monitoreando, asegura que la Comisión en muchas ocasiones está como algo “decorativo”, pues no hace su función como debería.

“Por desgracia este tipo de comisiones creada por el estado son solamente para tratar de atenuar un poco lo que está pasando pero sin dar verdaderamente seguridad”. Externó no sentirse seguro con policías estatales cuidándolo puesto que está comprobado que estos están vinculados con la delincuencia y en actos violentos contra compañeros del medio. “Es poner a cuidar a los delincuentes a un compañero”.

Lamentó que la ineficacia hoy se vea, no se haga nada y de paso se pague con dolor y sangre de familiares.

Dijo que hace poco recibió una amenaza y que fue visitado a petición de él, por el Secretario Ejecutivo Interino de la CEAPP, Geiser Manuel Caso y Jorge Morales Vázquez, comisionado; los dos le tomaron nota pero solo a eso se limita la CEAPP, a papeleo y documentación; mientras que Rogerio Pano y María del Rocío Ojeda, comisionados que radican en Veracruz ni siquiera se dan una vuelta para preguntar si está bien o no ha pasado nada. Ni siquiera porque su centro de trabajo está a metros del centro de trabajo de Rocío Ojeda.

Eleazar Graillet González, Jefe del Departamento de Seguimiento y Análisis, quien sigue su caso, le ha informado que ha hecho informes dirigidos a la SSP, pero no se hace ni se cambia nada.

Dice que el argumento para cuidarlos por parte de la policía federal fue que no tenían elementos ni los recursos para hacerlo, quedando así a la merced de la policía estatal.

NO ES EL ÚNICO

Pero el hijo de Moisés Sánchez no es el único que vive con dispositivos de seguridad inoperantes y faltos de garantía, asegura que otros periodistas viven la misma situación.

“Conozco a algunos que tienen medida y también reportan sus casos, también se quejan de la ineficacia por ejemplo de los botones de pánico, de a la hora de activar los protocolos, se quejan en algunos casos que son los policías los que los agreden y sencillamente no les dan solución. No hay intención de proteger a los compañeros”.

NO ESTÁ SOLO Y CON OJOS ENCIMA

Pero la familia del finado Moisés no está sola, además de la endeble e irresponsable protección que tiene, organismos nacionales e internacionales los monitorean, asesoran y acompañan constantemente: Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras, Periodistas de a Pie, con los que se ha reunido y lo han acompañado a reuniones en la Ciudad de México.

“Constantemente estamos en contacto con Hans Hartmark, [oficial de protección y encargado de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que cubre los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco] y con la Comisión de Derechos Humanos Nacional. Estábamos en contacto constante con la Comisión de Derechos Humanos estatales antes de la llegada de la Dra. Namiko Matzumoto, el delegado era Abraham Patiño quien le daba seguimiento a nuestro caso por instrucción directa del director quien incluso fue en dos ocasiones a mi casa”.

Agregó que de gobierno federal un secretario de Roberto Campa Cifrián, Subsecretario de Derechos Humanos lo contactó también hace un mes y lo monitoreó también un comandante de la Policía Federal.

Hace poco Jorge interpuso una denuncia en la PGR por una amenaza que recibieron vía telefónica hace unos meses y en unos días más viajará fuera de Veracruz para una reunión con el mecanismo federal.

Imagen del Golfo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO