Contraesquina 27Julio2016
CONTRAESQUINA POLÍTICA
Por Fernando Martínez Plascencia

27 de julio de 2016

Javier Duarte: A la clandestinidad.

Fidel Herrera: Sus agravios no le permitieron escoger a otro.

Miguel Ángel Yunes: Se quedará con las ganas de hacer justicia.

Como se goza Javier Duarte de Ochoa amargándole diariamente el día a Miguel Ángel Yunes Linares, y aprovechando, de paso, a nosotros también.

Son como chascarrillos para su mente enferma.

Lo del pago con el tres por ciento de la nómina a los proveedores y contratistas, terminó de colapsar el hígado de muchos, que observan cómo una tras otra, Javier Duarte sigue haciendo de las suyas, como si fuera un chamaco, y no una persona centrada en el quehacer público, pero bueno, que se le puede pedir a alguien que nunca tuvo una preparación política. Más de once mil millones de pesos por esta deuda, que se arrastra desde Fidel Herrera, se destinarán al pago, y no a infraestructura, como originalmente se había creado. Y como siempre, los diputados locales le aprobaron sus iniciativas, consistentes en dos fideicomisos, convertidos en una verdadera aberración del actual sistema gobernante de don Próspero. El chiste es amargarle a Miguel Ángel Yunes Linares su triunfo, o cuando menos estropeárselo constantemente.

¿Que otro chiste perverso tiene en mente este mal gobernante? Ya lo veremos, esto todavía no ha terminado. A Javier Duarte le encanta estar fregando.

Ya me lo imagino dándole la espalda, como niño caprichoso a Miguel Ángel Yunes, en el cambio de poderes. O quién sabe qué diablura vaya a hacer ese día.

Que mente tan perversa, reírse de nosotros día con día. Cifras y datos no concuerdan con la realidad.

Ahí tiene usted; dicen que disminuyó el índice delictivo este semestre, de enero a junio. Ojala se dieran una vuelta acá por el sur, donde la alta criminalidad se han disparado, vivimos diariamente atemorizados, no hay día en que no nos enteremos de un nuevo hecho delictivo, ya sea en Coatzacoalcos, Minatitlán, Acayucan, o en algún otro municipio de esta zona. Es en todo el estado, pero como ejemplo, la zona sur está sumida en la violencia constante. Ya todos sabemos que al secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, le interesaron más los negocios al amparo del poder, que la responsabilidad de velar por la seguridad de los veracruzanos. Ni cómo creerles que la seguridad va mejorando,  definitivamente no.

Que personalidad tan inmadura la de este gobernador, con tantos desaciertos.

Pero eso pronto se acabará, eso esperamos, pero sobre todo que se haga justicia, que no sean palabrerías, aunque entrarán en juego otras variables desde la presidencia de la república rumbo a la elección del dos mil dieciocho, que quizá no permitan aplicar la Ley tal como lo ha prometido el gobernador electo.

La cereza de todos estos males, como para terminar de arruinarnos el día a día, es la declaración de la rata negra, llámese Fidel Herrera Beltrán, ahora resulta que está decepcionado de su “hijo”, vaya cinismo de este engendro del mal, un tipo con el alma podrida.

Recuerde que él fue el que trajo a toda esa runfla de rateros, el padre de todos aquellos que han saqueado a Veracruz, y ahora se muestra “decepcionado”, según porque su hijo putativo no es lo que esperaba, que lo ha decepcionado, que no supo manejar las riendas del estado, bah, él lo sabía, la intensión todos la sabemos; que a través de Javier Duarte pudiera dejar a otro más, de su camarilla, por otro sexenio. Transexenal pues.

A Javier Duarte se le terminó de descomponer el panorama, desde que inventó lo de la mini gubernatura. Fue la muestra más clara de que, si no iba alguien del clan de la corrupción, no iba a permitir una gubernatura de seis años. Su resistencia no hizo más que acelerar los tiempos, y demostrar su incapacidad negociadora a través de manotazos burdos, y sin sentido. Nunca en la historia del PRI en el estado, se había tenido a un gobernante tan ineficiente en todos los sentidos.

Se ha dicho hasta el cansancio, la política requiere de formación, no se pueden ocupar, o  colocar en puestos públicos a improvisados.

El espacio público debe servir para transformar y mejorar la realidad de los gobernados. Esa es la visión que debe tener cualquier gobernante, de cualquier nivel.

La historia perseguirá a Fidel Herrera por semejante error. Pero  dígame usted, ¿a poco FHB, o Javier Duarte de Ochoa son los únicos gobernantes que se roban los recursos públicos? Claro que no. Seguramente desde la época de Plutarco Elías, Álvaro Obregón, y todos los que siguieron en ese orden, pero donde se vino a acrecentar la corrupción fue desde el sexenio de Miguel Alemán Valdés, y de ahí pal real como dicen. Vea las enormes fortunas de Miguel Alemán Velasco, hasta llegar a Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox, Felipe Calderón, y las de los gobernadores, de todas las entidades, llegando hasta Veracruz, miren a un Dante Delgado, a un Patricio Chirinos, todos han robado, pero…..…….entonces, ¿dónde está el problema del actual gobierno? No quiere decir que estemos de acuerdo con semejantes robos que mantienen en la pobreza y miseria a millones de personas, no, no estamos de acuerdo, pero, ¿qué sucedió entonces? Una sola cosa: Fidel Herrera  no siguió las reglas de la política de dejar a alguien formado políticamente, y en la línea sucesoria, y sobre todo, con la suficiente inteligencia, no solo de capacidad administrativa, sino de capacidad política, no se puede gobernar con el estómago.

En el punto de quiebre de su gobierno, a Fidel Herrera le ganó el miedo. Pensó que con su grupito era suficiente para perpetuarse, y quizá lo hubiera logrado, de no ser porque Javier Duarte nunca supo gobernar con nadie, ni con extraños ni con amigos, a unos “los amarró para no inmiscuirse más allá de sus responsabilidades, y a otros los soltó demasiado”, tanto, que lo hundieron en la corrupción, de la que ya no pudo escapar, y en la que no le quedó de otra, más que participar. Que lastima. Terminar así, es lo más repugnante.

Fidel Herrera escogió a Javier Duarte porque era, es, y ha sido perfecto para cubrirlo…….hasta ahorita. Pero se equivocó. Si el miedo no lo hubiera traicionado, y tampoco hubiese agraviado a tantos durante su gobierno, seguramente, otro le hubiera “encubierto tantas raterías”, pero sabía y estaba consciente que había lastimado a muchos, y que no había de dónde agarrar.

En realidad, ambos están embarrados, apestan. Por desgracia, ninguno de los dos pagará, créalo, así es este sistema. Por más buenas intenciones que tenga MAYL de hacerlo.

Pero de aquí al dos mil dieciocho falta poco tiempo, y como Enrique Peña Nieto no tiene intenciones de hacer justicia, pese a las denuncias existentes, y a las otras con las que procederá el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, en contra de este clan maldito, seguramente la presidencia de la república se perderá, y entonces sí, pueden pasar otras cosas, muchos delitos de aquí a esa fecha no han prescrito.

Dos años de impunidad para Javier Duarte son muy buenos, porque le dará tiempo de irse a la clandestinidad, de poner tierra de por medio, lo más  distante que se pueda, ya que Miguel Ángel Yunes está ansioso de dar un golpe, no para legitimarse, sino para posicionarse políticamente. Hay tela de donde cortar.

Ahora, Javier Duarte necesita un Chivo expiatorio, para él y para Tío Fide. Alguien pagara, pero no será él. Quizá la Lupe Porras? Es una rata de buen tamaño. El pueblo quiere sangre.

Pero antes del dieciocho viene el diecisiete. El próximo año se juegan las presidencias municipales de Veracruz. Y para ese entonces ya Miguel Ángel Yunes tendrá varios meses de gobernador. Seguramente en estos momentos está viendo a los prospectos de cada municipio, así como la reestructuración de aquellos cargos públicos estatales, que serán ocupados por otros.

A la chingada Esteban Lara y su arrogancia como delegado de la SEV en Coatzacoalcos, y de todos aquellos que ocupan cargos del gobierno estatal.

Ahí viene el otro gran problema. Los cambios vendrán en cascada. Al no haber  trabajo no hay dinero, y al no estar en algún cargo público no hay política, hasta que pase esta ola del morenismo, y del panismo. Es una crisis política, económica y laboral.

Esto va a suceder desde el mismo momento en que entre Miguel Ángel Yunes Linares como gobernador, seguramente el diseño de todos los cargos públicos que existen y los nombres, ya los tiene en su escritorio. Desde el primer día se empezará con la rotación de funcionarios, todos, escúchelo bien, todos serán cambiados, todo lo que huela al fidelismo y duartismo será echado a la calle.

Todo en aras de fortalecer al PAN en la entidad, y desde luego, con miras a la elección presidencial,y por supuesto, a que el panismo siga gobernando la entidad.

El regreso del PRI puede darse después del dos mil veinticuatro.

Será un frío infernal de muchos años.