CLAROSCUROS
Por José Luis Ortega Vidal
12 de julio de 2016

• ¿Y el dinero del narco? ¿Y la sangre de los miles de muertos?

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Repasemos los hechos:
– Javier Duarte de Ochoa quiso que su relevo fuera Alberto Silva Ramos y fracasó.
– Parte de su estrategia consistió en impulsar una gubernatura de 2 años que –calculó mal- sus rivales dentro del PRI despreciarían.
– En la lucha por lograr su propósito agredió vulgarmente –una y otra vez- a Héctor Yunes Landa, rival que aceptó ser candidato del PRI para la mini gubernatura fallida.
– En el camino el PRI veracruzano (corrupto por definición, antidemocrático por tradición, peor desde el 2012 al PRI que perdió en el año 2000, se dividió.
– El trato original de Héctor Yunes con su homólogo el Senador Pepe Yunes Zorrilla -quien sería el candidato a gobernador en el 2018 a fin de encabezar un gobierno de 6 años- habita el limbo.
– Javier Duarte agredió a Héctor pre-candidato y abandonó a Héctor candidato.
– Lo apretó, lo sobajó, lo humilló –el caso de la caña es el más conocido pero hubo más-.
– Javier pactó posiciones en la lista de candidaturas a diputaciones locales con el plan de tener –ya en su posición de ex gobernador- el control del Congreso local, además de los 20 diputados federales afines al grupo de la Fidelidad/Duartista y que provienen –como él- del cobijo y enseñanzas del inefable Fidel Herrera Beltrán, hoy “duque” de Barcelona empeñado en superar la niñez traumática de Nopalapan.

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En medio de toda esta historia hay señalamientos, acusaciones, evidencias de que durante los dos últimos sexenios hubo pactos con los Capos de Drogas y mucho dinero corrió y enriqueció a miembros de la clase política dominante a cambio de impunidad, complicidad, abandono de la sociedad a su suerte y de una guerra entre tres cárteles perfectamente ubicados pero intocables.
Dos casos llamaron la atención y nada se hizo. 
Ni siquiera los candidatos tocaron a fondo este punto y el gobernador electo Miguel Angel Yunes Linares ha manejado un discurso ambiguo al respecto.
Marcos Conde Hernández era delegado de Seguridad Pública en Tierra Blanca cuando el 11 de enero del 2016 desaparecieron y mataron a 5 jóvenes que fueron entregaron al crimen organizado.
Marcos Conde Hernández trabajaba para el gobierno del estado –concretamente para Arturo Bermúdez Zurita- y para el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Hoy, está preso junto con 7 policías a su cargo.
Otro caso ocurrió en fecha más reciente.
El pasado 25 de junio se dio a conocer la ejecución del delegado de seguridad pública en Cardel: José Armando Juárez Ramírez.
Hay un video en el que aparece Juárez Ramírez señalando a su jefe Arturo Bermúdez Zurita como cómplice del crimen organizado.
No es casual que el delegado de seguridad pública asesinado haya estado asignado a la plaza de Cardel.
Este lugar, municipio de La Antigua, Veracruz, ha sido históricamente un paso clave de droga por contar con un nodo carretero que conecta al sur, norte y centro de la entidad
Marcos Conde Hernández -el responsable de la entrega de cinco muchachos a la mafia en Tierra Blanca- alguna vez fue delegado de seguridad pública en Cardel.
Por lo que hace a José Armando Juárez Ramírez presuntamente fue ejecutado por el cártel de Jarochos Unidos.
Al menos, ellos se lo acreditaron.
El punto en estos casos, empero, es que Javier Duarte de Ochoa declaró alguna vez que primero renunciaba él que separar a Arturo Bermúdez Zurita de la Secretaría de Seguridad Pública.
Y así ha ocurrido.
Vaya, ayer la PGR humilló políticamente a Javier Duarte y Bermúdez Zurita pasa sus días tranquilo junto a sus bellas chicas policías.
El resultado de esta decisión duartista es funesto.
Veracruz no sólo enfrenta un caos y una orgía política.
Padece un baño de sangre sin precedente.
Y aquí cabe la duda: ¿Se detendrá la masacre en la entidad o continuará la guerra con la muerte de mafiosos y de inocentes durante los próximos dos años?

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Volvamos a Duarte:
– Cuando Héctor Yunes logró ser candidato del PRI a sucederlo, Javier presumió a un grupo de periodistas que el Presidente de la República le había encargado el “asunto” de la sucesión en Veracruz.
– “Nunca me has fallado, Javier, no me falles en esta ocasión” le habría dicho Peña Nieto a Duarte de Ochoa, según él…
– Bajo esa lógica plena de egocentrismo, el gobernador comentó a sus cuates columnistas que su estrategia para hacer ganar al PRI consistía en dividir a la oposición: hacer que los votos que buscaba Miguel Angel Yunes Linares –abanderado del PAN/PRD fuesen a parar a MORENA y el PRI resultara un tercero en discordia triunfador.
– Javier Duarte de Ochoa se veía en un 5 de junio donde Héctor Yunes era electo…
– En un 6 de junio donde él –Javier el único
– presumía que ese triunfo era producto de su talento político…

– Narciso se apreciaba frente al espejo dueño de un futuro brillante y lleno de poder en el gabinete de Enrique Peña Nieto a partir del primero de diciembre…
– Atrás quedarían los 50 mil millones de pesos reconocidos oficialmente como deuda de la entidad…
– Atrás el desastre financiero, los miles de muertos, la estructura gubernamental hecha pedazos…
– Atrás el enriquecimiento salvaje, bestial, inhumano de un pequeño grupo de jóvenes políticos que iniciaron sus carreras con Fidel Herrera Beltrán con una mano atrás y otra adelante y hoy poseen cuentas y propiedades en el extranjero…
– Jóvenes que hoy son diputados federales en funciones o legisladores locales electos o bien siguen formando parte del gabinete de la desesperación, del terror, del que intentan escapar pero son perseguidos desde ya, desde ahora, de manera irremediable… 
– Todo porque MORENA fue un enano que creció en el circo de Javier Duarte…
– Todo porque el PRI y Héctor se fueron al tercer lugar de la contienda…
– Todo porque, una vez derrotado, Narciso no aceptó la fealdad que le devolvía el espejo y lo rompió una y otra vez…
– Hasta ayer, cuando el espejo vino directamente de la Presidencia de la República, con el sello de la PRG y con la amenaza clara, contundente: aplácate porque te espera la cárcel…
– Que Javier sea preso o no depende de varios factores aún en juego…
– Por lo pronto ha perdido uno clave: el blindaje de la Fiscalía Anticorrupción…
– ¿Qué necesidad había de haber el ridículo?
– Pero el ser humano es así: su codicia y vanidad –en ocasiones- lo conducen a cavar su propia tumba… (CONTINUARA)