CAMALEÓN
Por Alfredo Bielma Villanueva
22 de julio de 2016

 

Es irrefutable asentir que la evaluación sobre el desempeño de un gobierno a seis años es posible llevarla a cabo con escaso margen de error a partir del inicio del sexto año del mandato, porque es el año del cierre de ventanillas, del finiquito de tareas, de obras, de los pagos pendientes, de limpiar la casa y por supuesto cumplir cabalmente con la obligación institucional de preparar la documentación que informará al gobierno entrante del estado de cosas en la entidad y en la administración pública. Así lo establece el deber ser de una democracia con políticos que privilegian la cosa pública sobre los asuntos personales o de grupo.

Sin embargo, por cuestiones de circunstancias y de relaciones humanas no siempre un relevo institucional se apega al librito; algunas o muchas fobias ocasionadas por agravios o entenebradas relaciones políticas impiden que el reemplazo constitucional sea acabadamente terso, lo que no obsta para apegarse a la institucionalidad del caso, pues es materia de la cosa pública no de asuntos de carácter privado; porque se manejaron recursos públicos, mismos que la población aporta para que un gobierno trabaje en la solución de los problemas colectivos y aporte los cimientos de la convivencia social; esa es una obligación seria, de altura, que debe asumir todo gobierno responsable. Cuando nada de esto ocurre entonces hay problemas graves, sobre todo para la comunidad, ámbito sobre el que repercute lo que sus gobernantes por omisión o por comisión hacen o dejan de hacer.

Este largo exordio está inspirado por cuanto acontece en Veracruz al sexto año de un gobierno estadual a punto de concluir su gestión, en medio de severos problemas financieros, políticos, de inseguridad pública, de irritación popular, y morales.

Respecto a la evaluación del gobierno encabezado por Javier Duarte de Ochoa no hay mucho que descubrir, el propio titular del Ejecutivo estatal estará consciente que los números y las condiciones sociales del Veracruz de hoy no acompañarían a un veredicto favorable a su gestión. Desde el expediente de una deuda pública heredada, por todos imaginada pero que, ya por agradecimiento a quien lo impulsó al cargo, ya porque había formado parte de esa administración, permaneció en completa opacidad asumiendo así las consecuencias, hasta la conformación de un equipo de colaboradores no aptos para el desempeño eficiente de una administración pública de las dimensiones de Veracruz. En ese tema, es obvio que influyó la propia impericia de quien asumía la responsabilidad.

En la gira de proselitismo de Duarte de Ochoa, en mayo de 2010, Edgar Hernández reporteaba para Milenio El Portal, de Alejandro Montano, una muy oportuna entrevista con el candidato del PRI al gobierno de Veracruz: “Soy un hombre institucional, de respeto a quien me ha enseñado a trabajar con vocación de servicio”, decía Duarte, “¿Cuándo seas gobernador gobernarás con tus amigos? “A ver, a ver. Para un poquito. Quiero dejar muy claro que no gobernaré con mis amigos. Yo, en caso de que el voto me favorezca gobernaré con los mejores veracruzanos y veracruzanas, con la gente que quiere, que ame a Veracruz y esté dispuesta a entregarse las 24 horas del día… Mi mayor dolor es observar las carencias entre los que menos tienen. Pero más dolor que eso es ver a un niño sufriendo una necesidad…Y no sabes que impotencia me da observar a un padre de familia que no tenga para el sustento de sus hijos. Es por ello que me he comprometido que en caso de ser gobernador enfocar el mayor de mis esfuerzos a la generación de empleos”.

Cuando Tribunal Electoral ratificó que Duarte de Ochoa sería el gobernador de Veracruz, el 26 de octubre de 2010, Milenio El Portal publicó al día siguiente una entrevista de Edgar Hernández a Duarte: “Hoy es el día más feliz de mi vida”, declaró el Gobernador Electo de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, tras conocer de manera oficial la favorable evaluación del Trife. “Gané y ganó el pueblo de Veracruz”… ¿Cuál será su primera acción como Gobernador? “Arrancamos con el empleo. El mismo primero de diciembre por la tarde salgo a Tuxpan para dar el banderazo de salida de la autopista que nos conectará con Tamaulipas. “El día más feliz de mi vida, ¿eh?”

Pero, seis años después, ni empleos “bien remunerados”, ni autopistas ni carreteras nuevas; tampoco Torre Pediátrica, ni hospitales nuevos en Perote, Papantla, Nautla, Coatzacoalcos; ni una pírrica modernización de hospitales y adecuación de equipo médico. Tampoco libramiento de Cárdel, ni autopista a Los Tuxtlas, ni la Córdoba- Xalapa, mucho menos la Tuxpan- Tampico, ni el túnel sumergido en miles de millones de pesos adicionales a su costo original y verdadero. La agroindustria desplomada, cuatro ingenios azucareros menos en la entidad lo atestiguan; producción de maíz, arroz y frijol sensiblemente disminuida. Un Sector Turismo deprimido y a la deriva, sin promoción ni fomento, en la opacidad de los recursos obtenidos por el 2% al hospedaje. La inseguridad pública desbordada, sin control ni límite. Deuda pública de crecimiento exorbitado, finanzas públicas quebradas y envueltas en un fuerte “sospechosismo” de corrupción.

Entre el claro y el oscuro del entusiasmado discurso del presidente Nacional del tricolor, Pedro Joaquín Coldwell, en julio de 2012, en el Consejo Político Estatal del PRI en el World Trade Center: “Tiene Javier Duarte gran destreza para gobernar…es un joven político priista que asumió el Poder Ejecutivo de Veracruz”… y “la enorme empatía entre nuestro futuro Presidente de la República y el Gobernador del estado augura tiempos promisorios para Veracruz…” (¡¡¿?). Que contrasta con lo que cuatro años más tarde señalara otro presidente del PRI, Manlio Fabio Beltrones, a Reforma: “Javier Duarte deberá de estar presentando, obviamente, cuentas concretas y verdaderas a los veracruzanos. Al PRI nos ocupa mucho cualquier señalamiento que se pueda hacer de bueno o mal gobierno y actuamos en consecuencia. En lo bueno, insistimos, y en lo malo, lo sancionamos“. Y el PRI perdió Veracruz. Y Veracruz ha perdido mucho más.

alfredobielmav@nullhotmail.com

23- julio-2016.