Al menos por ahora debemos respirar con tranquilidad porque el Congreso local retiró de la orden del día de la sesión de hoy la iniciativa de Duarte de Ochoa que basifica 24 mil trabajadores al servicio del gobierno estatal. Ese despropósito, que nunca debió haberse presentado, representa una auténtica espada de Damocles sobre el gasto corriente de cualquier gobierno. Y más aún porque no existen elementos que justifiquen la basificación masiva. El impacto de esa medida sobre el gasto corriente sería brutal, elevando aún más la improductividad burocrática con un gasto corriente difícil de sostener. La iniciativa de Duarte de Ochoa va contra toda lógica, pues en vez de disminuir la carga burocrática se va en sentido contrario al decreto de austeridad promulgado por el mismo gobernador, y carece de sentido social pues obligaría a distraer sustantivos recursos para inversiones productivas que tanta falta le hacen a Veracruz.