O  P  I  N  I  Ó  N
Por  Mario Javier Sánchez de la Torre
26 de julio de 2016

 

Enrique Reza Ochoa, exdirector de la Comisión Federal de Electricidad, entre otros cargos dentro de la administración pública, así como de su partido el Revolucionario Institucional, al solicitar su registro como candidato a la presidencia de este, el pasado lunes 11 de julio, manifestó, ya desde ese momento, que de llegar al cargo, con él, iniciaría una nueva era, pues convertiría al PRI en un instituto político más abierto, transparente, dispuesto al debate y al contraste. Ya que necesita un cambio, hacer un análisis autocrítico, propuestas constructivas y acercarse a los electores.

    Un día después, dentro del más puro contexto priista, al ser el único aspirante que logro registrase, la Comisión Nacional de Procesos Internos del tricolor (siguiendo las instrucciones giradas desde Los Pinos), declaro al novel político presidente electo sustituto del Comité Ejecutivo Nacional que concluirá el periodo 2015 – 2019. El cual inició el experimentado Manlio Fabio Beltrones, pero que por los altos índices de corrupción que se han presentado en las entidades federativas gobernadas por priistas, llevaron a este partido al descalabro electoral el pasado 5 de junio, lo que obligo a su salida.

    Hasta el momento conservando la congruencia con sus primeras declaraciones, el actual Presidente del CEN del Partido Revolucionario Institucional, el pasado lunes 24 del mes en curso visitó el Senado de la República y logró que la bancada de su partido mandara una solicitud a la mesa directiva para que convocara a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que considere como “resolución preferente”, las acciones de inconstitucionalidad que la Procuraduría General de la República (PGR), interpuso contra de los gobiernos de los estados de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo.

    Gobiernos manejados por políticos priistas y que debido al elevado índice de malos manejos en la administración de sus recursos, principalmente económicos, sus gobernadores trataron de “blindar su salida” nombrando una serie de servidores públicos a modo, en cargos clave en lo que se refiere a la administración de justicia, pero que estaban fuera de la legalidad, al adelantarse a la promulgación por el Presidente de la República del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

   Por lo que se refiere a la expulsión del PRI de los ejecutivos estatales Javier Duarte de Ochoa, César Duarte y Roberto Borge, de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo respectivamente, indicó que esta acción se está efectuando en la Comisión de Justicia Partidaria que tiene a su cargo Fernando Elias Calles.

    Para también informar que se está creando en su partido, una Comisión Anticorrupción. Acciones todas ellas que están apoyando sus primeras declaraciones, de hacer cambiar al Revolucionario Institucional, las que seguramente son líneas dictadas por el Ejecutivo Federal, para lograr un partido diferente, lo que los priistas cien por ciento venden como un nuevo PRI. Así como también en la misma jugada, eliminar a los grupos dentro de su partido que no son afines a sus intereses, aprovechando su alto índice de corrupción. Hasta el momento no se tiene conocimiento si alguno de estos mandatarios estatales será encarcelado, como ya sucedió con el exgobernador de Tabasco, pero de ser así, el grupo que actualmente mantiene a su jefe en Los Pinos logrará mostrarse ante todos los mexicanos como un partido renovado, diferente, como “un nuevo PRI” realmente. Lo que en estos momentos no le costaría un gran trabajo, pues los inculpados son quienes, ellos solos les pusieron la mesa. Solo es cuestión de tiempo y no mucho.  Hasta el vienes.

noti-sigloxxi@nullhotmail.com