Para ningún empresario es desconocido que el fideicomiso creado para administrar el recurso recaudado en base al impuesto al 2 % a la nómina no ha sido depositado cabalmente y con la regularidad establecida a los fondos de ese fideicomiso. Por este concepto el gobierno recaudó miles de millones de pesos pero la Secretaría de Finanzas no entregó ese dinero al fideicomiso y tampoco se utilizó para construcción de nueva infraestructura que fue el argumento que dio vida al impuesto y los empresarios se quedarán como el chinito no más “milando”.