AhuedDurante su campaña a la alcaldía de Xalapa en 2004 Ricardo Ahued procuró alejarse de las siglas del partido que lo postulaba y presentarse más bien como un candidato ciudadano, así obtuvo una abultada votación a su favor; además la ciudadanía lo avizoraba como un ciudadano ajeno a ”la política”.

El mismo PRI lo postuló después para diputado federal y enseguida para diputado local, y en esta última condición se encuentra debatiendo incluso contra sus propios compañeros de bancada.

No es un secreto que la actitud de autonomía de Ricardo Ahued ha molestado a la elite que gobierna Veracruz, su voz disonante, más acorde con el interés ciudadano que con complicidades, lo han marginado del grupo legislativo al que formalmente pertenece. Pero ¿a quién que se ponga el saco gustará escuchar: “Hay funcionarios públicos que han sido verdaderos ladrones”? Esa es la cuestión.