Suena a crudeza si se afirma que en el Sector Salud de Veracruz la atención es tan deficiente- con sus honrosas excepciones- que pacientes con cáncer han muerto porque no se les atiende con la debida presteza. Lo relata muy bien la señora Felicidad Domínguez, con cáncer de mama, señalando la tardanza en entregar resultados de análisis en el Hospital Regional de Veracruz, a pesar de saber que su enfermedad se encuentra en etapa avanzada; “Estoy en una etapa muy elevada y el médico necesita saber que tan avanzado está y darme tratamiento. En el particular me sale en mil 900”; No nos cobran los estudios pero si nos van a dar los resultados cuando ya no tenemos remedios pues para que”. Este es solo uno de los cientos de casos que se producen en este sector de gobierno sin que nadie se ocupe por resolverlo. Todo porque se privilegia pagar a “empresas amigas” sobre el deber moral de salvar la vida de seres humanos en condición de pobreza.