Agua 1
 

Veracruz- 2016-07-3011:25:02- Heladio Castro/ La escasez de agua potable tiene algunos beneficiarios: los vendedores de tambos para almacenar el líquido, sobre todo en colonias de la periferia, donde se cotizan hasta en 500 pesos.

En inmediaciones del Núcleo Deportivo, así como en las colonias Agustín Acosta Lagunes, Unidad Veracruzana, Hidalgo, Dos Caminos, El Vergel; y unidades habitacionales como Los Volcanes. Chivería y Albatros, entre otros puntos, es posible ver a los vendedores.

Algunos se colocan en las banquetas. En camionetas llevan sus tambos de plástico de 200 litros.

Otros vendedores transportan en triciclos algunos tambos de menor tamaño, que pueden apilar sin problemas.

En otras circunstancias costarían 300 pesos, pero ante la creciente demanda los venden en 400 y hasta en 500 pesos e incluso más, según la ley de la oferta y la demanda que conocen muy bien.

Durante las mañanas es posible verlos en la Prolongación Esteban Morales hasta el inicio de Los Volcanes en la colonia Acosta Lagunes.

También recorren la calle Mariano Arista desde Humanidad hasta el Infonavit Chivería.

Otros prefieren recorrer la calle Yáñez, desde la Galletera hasta el acceso a las vías del tren, por las colonias Nuevas Esperanzas, Vías Férreas y Niños Héroes.

En la calle Ave del Paraíso, a unos pasos del Infonavit Chivería, una familia tiene su exposición de tambos de plástico, pero no los baja de 400 pesos, y eso porque están “de oferta”.

En camioneta o en triciclo intentan convencer a las personas que en cubetas acarrean agua desde donde pueden, para que les compren un tambo de plástico.

La gente no quiere tambos metálicos porque se oxidan y a paso del tiempo tienen fugas. En cambio el de plástico es “para siempre”.

Algunos jefes de familia caminan varias calles para encontrar un punto donde caiga un poco de agua o donde alguien tenga un pozo y abastecerse del líquido.

Algunas amas de casa regatean con los vendedores, pero no bajan el precio y niegan estar lucrando con la necesidad ajena.

“Tampoco somos hermanos de la caridad”, señala en Chivería un hombre al que sus familiares se dirigen como “Gúero”.

Las familias claman con ansias que venga un aguacero para poder acopiar agua en sus cubetas “aunque sea para el baño” y piden que ya se corrijan las fallas sin excusa ni pretexto.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

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