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Informe Rojo
Por Mussio Cárdenas
11 de julio de 2016

 

* Inversiones millonarias en Costa Rica  * Reportaje que exhibe al operador del gobernador  * Huellas del lavado de dinero  * Niega Trife recuento total de votos  * Es irreversible la derrota del PRI  * José Ratón finge no ser duartista  * El candidato y el negocio de chicas

Pocos tan sucios como Vicente Benítez. Por su manos los fondos de campaña paralelos, los recursos federales no aplicados, las maletas con efectivo incautado por la Policía Federal y ahora la huella del saqueo duartista, inversiones millonarias en Costa Rica, la tierra de su esposa.

Protagoniza un escándalo el ex oficial mayor de la Secretaría de Educación, ex tesorero, ex subsecretario de Desarrollo Social, virtual diputado por San Andrés Tuxtla contendiendo por Nueva Alianza, la máscara del PRI, donde Morena le allanó el camino con la renuncia de su candidato una semana antes de la elección, un tipo clave, operador financiero de Javier Duarte.

Teletica, televisora costarricense, detectó sus inversiones, nombres de empresas, inscripciones en el Registro de la Propiedad, montos que llamaron la atención y su relación marital con Mariela de Los Ángeles Núñez Rodríguez, originaria de Costa Rica.

Partió de una consulta que le realizara un reportero de El Sol de México en torno a Vicente Benítez González, por supuesto lavado de dinero, explosivo el hallazgo porque es, sin duda, el hilo conductor hacia otro de los arsenales financieros en el extranjero.

“Telenoticias consultó a la fiscalía —dice la información proveniente de Costa Rica— sobre estas publicaciones e indicaron por medio de la oficina de prensa lo siguiente:

“A este político lo ligan con diversos casos de corrupción, entre ellos con su detención en el aeropuerto de Toluca (Estado de México) con una maleta que contenía 25 millones de pesos mexicanos poco más de 1.200.000 (un millón 200 mil) dólares.

“Pero tiene este político alguna relación con Costa Rica:

“Telenoticias comprobó en el Registro Civil que está casado desde hace nueve años con la costarricense Mariela de Los Ángeles Núñez Rodríguez, vecina de Ciudad Quesada en San Carlos.

“A nombre de la mujer, quien registra un salario no mayor a los 500.000 colones, aparecen varias propiedades, entre ellas:

“Un terreno ubicado a un costado del estadio Carlos Ugalde, con un valor fiscal de 104 millones de colones.

“Otro más ubicado en Ciudad Quesada con un valor fiscal de 64 millones de colones.

“Otro terreno más en Aguas Zarcas de San Carlos con un valor fiscal estimado un 1,8 millones de colones.

“Asimismo registra otras dos propiedades en Ciudad Quesada valoradas en 15 millones de colones.

“Además, tiene a su nombre un Chevrolet Traverse 2011 valorado en 18 millones de colones.

“Ella junto a su esposo, el mexicano Vicente Benítez González, forman parte de dos sociedades anónimas.

“Una llamada Grupo Benu, inscrita  el 8 de noviembre del 2012 con dos propiedades registradas.

“Una en Ciudad Quesada de 1,700 metros cuadrados, con un valor fiscal de 13 millones de colones.

“Otra ahí mismo de 7,000 metros cuadrados, con un valor fiscal de 49 millones de colones.

“La costarricense y el mexicano forman parte también de una sociedad sin nombre inscrita el 9 de noviembre del 2012.

“Un reporte de Migración solicitado por Telenoticias señala que el mexicano Vicente Benítez ha ingresado a Costa Rica por el aeropuerto Juan Santamaría desde el 5 de marzo del 2005.

“Su último ingreso fue el 22 de diciembre del 2015 y salió hacia México por el aeropuerto Juan Santamaría el pasado 4 de enero del 2016.

“Otro de los políticos cuestionados en las publicaciones de la prensa mexicana es Javier Duarte de Ochoa, quien registra una visita a Costa Rica de un día, entre el 7 y 8 de octubre del 2010”.

No era aún gobernador de Veracruz y ya Javier Duarte visitaba Costa Rica, hoy paraíso financiero de Vicente Benítez. Dos meses después, el 1 de diciembre de 2010, iniciaría su aventura, cenit y nadir, la cúspide y el abismo, el poder absoluto y los límites con la prisión, la cordura y la locura.

Potentado, milloneta, Vicente Benítez surgió de la medianía para convertirse en el operador subterráneo de los dineros duartistas en la campaña de 2010. Desde la Torre Hakim en Xalapa pagaba y compraba, resolvía entuertos financieros, lo que no debía pasar a los libros contables, lo fiscalizable, derroches que ordenaba Fidel Herrera, entonces gobernador, que allanaba el camino a su candidato, Javier Duarte de Ochoa, su sucesor, destinado a cubrir el desfalco, a matizar el escándalo, a borrar las huellas del saqueo.

Pero lo hizo mal y lo terminó peor, enriquecido el gober, enriquecido sin freno, enriquecido sin pudor, con su red de prestanombres que implica a familiares y amigos, Moisés Mansur y Spinoso, la cuñada y el concuño, los hijos y las esposas de los amigos, su mamá y su suegra, el suegro incómodo, Tony Macías, el de los viajes en avión privado cuyas bitácoras reveló el semanario Eje Central, los hermanos y las primas políticas, Brenda Tubilla, la de los eventos a gran escala, y Córsica, la que infama en las redes sociales con su propia red de bots, pero todos registrados a su nombre.

Destaca Vicente Guillermo Benítez González, detenido o retenido por la Policía Federal cuando acudió a Toluca a explicar en 2011 por qué dos empleados de la Secretaría de Finanzas portaban 25 millones de pesos en efectivo en una aeronave del gobierno de Veracruz. Era, dijo, dinero para pagar la promoción de Cumbre Tajín, las Fiestas de la Candelaria y el Carnaval de Veracruz.

Extraoficialmente se sabía que eran los chayotes para Televisa, ese dinero subterráneo que luego evidenció el periódico Wall Street Journal, merced a un anónimo que llegó al Departamento de Estado de Estados Unidos, ventilando pagos en efectivo —bulk cash, término usado para operaciones de lavado de dinero— justo cuando en campaña la televisora de Emilio Azcárraga daba clases de moral y se unía a la guerra de lodo contra Yunes Linares.

Implicado Alfonso de Angoitia, uno de los socios de Televisa, el tema hizo recordar el episodio de los 25 millones hallados en la maleta de Benítez en Toluca. En la investigación se alude al gobierno de Veracruz entre las seis entidades que realizaron pagos con dinero en efectivo a la televisora, algo así como 450 millones de pesos en 2015.

Acá lo balconea Yunes azul. Lo fustiga el gobernador electo. Lo tiene a distancia, convertido Benítez en la huella más clara hacia del lavado de dinero y evasión fiscal, por el que ya denunció a Javier Duarte. Costa Rica se une a lo que ya detectó en México, Estados Unidos y España. Falta lo de Argentina.

Dice Yunes Linares de Vicente Benítez que el caso va para “Culín”, alias el fiscal luís Ángel Bravo Contreras, a ver si aplica la ley, a ver si es autónomo como presume su patrón, Javier Duarte.

“Si el Fiscal actúa en contra de sus intereses públicos fundamentales y de su buen despacho, puede ser removido mediante la vía del juicio político. No sólo removido, también inhabilitado, pero el propio Fiscal puede ser sometido a juicio si no actúa conforme a la ley, si violenta las disposiciones legales y al no actuar en casos tan evidentes donde se está cometiendo una violación legal, el Fiscal puede ser llevado a la cárcel.

“Cuatro meses son más que suficientes para proceder contra un pillo. De no ser así el Fiscal estaría incurriendo en faltas legales graves y tendría que someterse al Fiscal a un proceso de desafuero para que sea sometido a juicio también”.

Vicente Benítez ya figura en otra denuncia interpuesta por Yunes Linares ante la Fiscalía de Veracruz. Es la que acredita que es socio de “Capital Investment Porperty Services, con domicilio en Miami, Florida, Estados Unidos:

“Según los datos de esta investigación —agrega Yunes azul—, Benítez González y su esposa son propietarios de la empresa ‘Capital Investiment Property Services’ en Miami, Florida, valuada en una cantidad superior a 100 millones de dólares que presuntamente se han invertido en bienes muebles e inmuebles”.

Ciudad Quesada, en Costa Rica, y Miami Florida, son puntos clave. Ahí están las huellas de Vicente Benítez. Y de ahí a Javier Duarte, las arcas saqueadas, las fortunas en tiempo récord, el caos financiero, la quiebra, el desenfreno para arrebatarle el 40 por ciento de sus bienes al gobierno de Veracruz, la locura del poder perdido.

Segundón, sin nombre, le urge a Vicente Benítez ser diputado, golpetear desde el Congreso de Veracruz. Cree que así evitará ir a prisión, a juicio su condición de tesorero, subsecretario de Desarrollo Social, oficial mayor en la SEV, donde el saqueo de fondos federales fue de escándalo.

Por sus manos ha pasado todo: los fondos de campaña paralelos, los recursos federales no aplicados, las maletas con efectivo incautado por la Policía Federal y ahora la huella del saqueo duartista, inversiones millonarias en Costa Rica, la tierra de su esposa.

Alguien es el señuelo. Es Vicente Benítez.

Archivo muerto

Mal y de malas, el PRI miente y se enreda. Inventa que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Sala Regional, le dio palo al PAN y ordenó el recuento total de votos en la mayoría de los distritos de Veracruz. Lo festinan sus bots, sus enanos cibernéticos, sus textoservidores, sin conocer a fondo la sentencia, que establece la reincidencia de Javier Duarte a entrometerse en procesos electorales, esta vez en el del 5 de junio, como denunció el PAN, partido al que el Trife le dio la razón y el gobernador deberá ser sancionado. No hay tal recuento total y ni remotamente cambiará el sentido de la elección. Felipe Amadeo Flores Espinosa jugó a engañar, a meterle ruido a la transición, a generar la expectativa de que en el recuento de votos se le caería la gubernatura al panista Miguel Ángel Yunes Linares. No fue así. Habrá recuento en el 1.62 por ciento de los paquetes electorales, o sea 169 paquetes, correspondientes a 13 distritos, el mayor número en Poza Rica. En total fueron 10 mil 400 casillas en toda la entidad. Ridículo esférico el de los abogados del PRI y sus juristas, Amadeo Flores y el abogadazo Héctor Yunes. Tácitamente ahí culmina la elección a la gubernatura, con un fallo del Trife que sepulta la intención priista de revertir el triunfo del PAN-PRD… Cinicazo, José Ratón finge ya no ser duartista. Pide, exige, el diputado pluri que Javier Duarte no afecte el fideicomiso del 3 por ciento a la nómina para el pago de deuda a empresarios. Recuerda que ya en diciembre de 2015 dicho fideicomiso se comprometió para garantizar el pago de del gobierno de Veracruz y propone que sean los empresarios quienes decidan qué hacer con los recursos que ahí se concentran. Cómplice del gobernador, tapadera del secretario de Seguridad Pública, el “general” Arturo Bermúdez Zurita, desde la comisión de Seguridad del Congreso local, intenta ahora José Ramón Gutiérrez de Velasco un deslinde en el que nadie cree. Sumiso, lacayo, todo le aprobaba a Javier Duarte, los créditos que ahondaron la crisis financiera y condujeron a quiebra del gobierno de Veracruz, el atropello a la ley, la simulación y el descaro, enfrentando a diversos sectores de la población, a las voces que alertaban del saqueo y que exigían que el Congreso y sus diputados frenaran los disparates y el saqueo. Y José Ratón ahí estaba, servil, y convertido en un ser vil, sin replicar al orate que lo sacó del PAN y como premio lo destinó a lustrarle el calzado a los priistas en el poder. Finge ahora que está en desacuerdo con el gobernador, saltando del barco que se hunde, replicando a la intención de Javier Duarte de usar los recursos del fideicomiso del 3 por ciento a nómina para saldar deudas con los empresarios. Lo que es ser cínico… ¿Quién es ese candidato a gobernador, de negocio non sancto, chicas para el servicio de los clientes, chicas y gerente, un muerto en hecho de sangre, agencia de modelos, chicas para potentados, políticos y empresarios? Una pista: quiso gobernar un estado costeño y se quedará con las ganas…

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Foto: Informantes en Red