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Informe Rojo
Por Mussio Cárdenas
18 de julio de 2016

* A punto de caer su diputación  Rebasó topes de campaña: INE  * Duplico el gasto y falseó información  * Cunde el pánico en el Congreso  * Veracruz, al borde de la quiebra: MAYL  * Garrido y la cuenta ficticia falsa  * Caballero vuelve a negarle apoyo a Duarte  * Reitera que no firmó la carta

Otro mensaje para Javier Duarte: su principal cómplice, tesorero oscuro, el de los millones en Miami y Costa Rica, Vicente Benítez, tiene su diputación al filo del abismo, violando topes de campaña, en la mira del INE.

Duplicó los presupuestos límite para buscar el voto y triplicó la cifra que reportó como gasto electoral en su distrito, evadiendo controles del Instituto Nacional Electoral, falseando información, pues le mintió a la autoridad y se apropió con un fraude financiero de la diputación local por el distrito de San Andrés Tuxtla. Una fechoría más.

De eso —faltar a la ética, burlar a la moral— sí sabe Vicente Benítez González, el operador financiero más cercano al gobernador de Veracruz, implicado en inversiones millonarias en Costa Rica, la tierra de su esposa, y denunciado como integrante de la red de prestanombres de Javier Duarte, vía una empresa asentada en Miami, Florida, Estados Unidos.

Le pilla los dedos el INE, su sistema de fiscalización, el área que vigila y detecta si los candidatos y partidos se ajustan a la mesura que establece la ley, si no incurren en desproporción de gastos, si no avasallan con dinero, uno de los factores que vuelven inequitativa una contienda electoral.

Lo traba en dos puntos: se fue grande con el gasto de campaña y mintió en el reporte financiero entregado a la autoridad electoral.

Como todos los candidatos, Vicente Benítez sólo podía invertir en su campaña un millón 107 mil 403.88 pesos, de los cuales debía emitir un reporte ajustado a las normas que rigen los procesos electorales. Pero se excedió y para subsanarlo falseó datos.

Según el informe del Sistema Integral de Fiscalización (SIF), Vicente Benítez reportó gastos por 688 mil 457.69 pesos con los que buscó el voto de los sanandrescanos, postulado por el Partido Nueva Alianza, coligado al PRI.

Sin embargo, el SIF logró acreditar que el ex tesorero del gobierno duartista gastó 2 millones 390 mil 436.31 pesos. O sea, triplicó la cifra que reportó ante la autoridad electoral y duplicó el tope de campaña, al que supuestamente ni se acercó.

Vicente Benítez es único. Sí, único para robarse una elección y dejar huella, desaseado en el gobierno, desaseado en el asalto del duartismo al Congreso de Veracruz.

Sin arraigo, sin prestigio, marcado por el escándalo y su vínculo con el gobernador, Vicente Benítez fue a un distrito que sólo con un gasto descomunal lo podría ganar. Y arrebató.

Su votación fue copiosa. Le ayudó que el candidato de Morena, Filogonio Mortera Castellanos, renunció cuando faltaba una semana para la elección. No se sabe si fue por razones de salud, como adujo, si lo invitaron a volar, si hubo plata o aviso de plomo. Pero Benítez venció a Morena 2 a uno.

De los 30 candidatos priistas, o que contendieron por la coalición PRI-satélites, según el SIF, sólo Vicente Benítez violentó ese tope de campaña, que es causal de nulidad de la elección, cuando el exceso de gastos es mayor al 5 por ciento del total del presupuesto permitido. Benítez lo superó en 150 por ciento.

A Benítez le favorece que el Tribunal Electoral de Veracruz haya avalado las elecciones en los 30 distritos. Sin embargo, su triunfo irá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, donde la injerencia de Javier Duarte es nula.

Su caso ya había sido expuesto por el líder de Morena en Veracruz, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, quien avizoró que las diputaciones por los distritos de San Andrés Tuxtla y Papantla serían anuladas por rebase de topes financieros de campaña.

Benítez, según le contabilizó el SIF, excedió el tope de campaña en un 215 por ciento. Diluyó parte de lo que se le imputaba y bajó la cifra a 150 por ciento de gasto de más, pero aún así, sobrepasando el 5 por ciento, ya es motivo de nulidad..

San Andrés Tuxtla, en términos de la legislación electoral, sería el único caso que se iría a elección extraordinaria por rebasar el candidato ganador los topes de campaña.

Vicente Benítez es una ficha. Con su bajo perfil, experto en las cañerías financieras, fue a San Andrés a adueñarse de una elección que de entrada era terreno explosivo, malquerido por los priistas, frente a una tendencia de izquierda que su tiempo favoreció al PRD, donde ya ocurrió una anulación en diputación federal y en la extraordinaria venció Elías Miguel Moreno Brizuela, que de ahí saltó a una senaduría y luego al gobierno del Distrito Federal.

De prestigio no sabe Vicente Benítez. De fama y aprecio, menos. Es un eslabón en la cadena de corrupción y escándalo duartista, en sus cuentas lo turbio y lo que debe desaparecer.

Enfrenta, por ejemplo, un escándalo en Costa Rica, pillado con una decena de propiedades a nombre suyo y de su esposa, Mariela de Los Ángeles Núñez Rodríguez, investigado no sólo por lavado de dinero sino por vínculos con el narcotráfico (La Jornada Veracruz, 12 julio 2016).

Uno de los reportes periodísticos, difundidos por Teletica, refiere que Javier Duarte viajó a Costa Rica semanas antes de asumir el gobierno de Veracruz, en 2010. Llegó a las 9:20 del 7 de octubre y al día siguiente, a las 11 de la noche, se marchó.

Hoy es objeto de una investigación para determinar si el gobernador de Veracruz forma parte de un “grupo de mexicanos” que estarían invirtiendo millonarias cantidades de dinero en negocios inmobiliarios, si se trata de lavado de dinero y si existen vínculos con el narcotráfico.

De acuerdo con la información del periodista Jair García, la investigación incluye los detalles de los vuelos realizados por Vicente Benítez, los de carácter privado, los que pudieran haberse realizado con aeronaves del gobierno de Veracruz y “o si las matrículas de esas aeronaves reportan ingresos con personas distintas y sus nacionalidades”.

Vicente Benítez está señalado en la investigación y “advierten que hay más políticos mexicanos, entre los cuales no se descartó el nombre del gobernador veracruzano”, refiere la información de La Jornada Veracruz.

Su vínculo con Javier Duarte es quizá el más estrecho de todo el círculo duartista. Fue su tesorero, el que movía el dinero en efectivo, como en aquel episodio en que una aeronave del gobierno de Veracruz, con una maleta con 25 millones de pesos en efectivo, fue retenida en el aeropuerto de Toluca, al inicio del sexenio. Benítez se trasladó al DF y fue sometido a investigación.

Pasó por la Secretaría de Desarrollo Social, por la Oficialía Mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz, donde se halla uno de los mayores boquetes financieros con recursos de origen federal, que en conjunto, de 2011 a 2014, suma 50 mil millones de pesos que reclama la Auditoría Superior de la Federación por no haberse demostrado su aplicación, porque no se solventaron observaciones o porque simulaba la pandilla duartista que devolvía los recursos, los depositaba en una cuenta y antes que el gobierno federal dispusiera de ellos, los retiraba de nuevo.

Benítez González es pieza de la red de prestanombres de Javier Duarte, denunciado por Miguel Ángel Yunes, el gobernador electo, en calidad de socio, junto con su esposa, de la empresa Capital Investment Porperty Services, con domicilio en Miami, Florida, Estados Unidos, valuada en una cantidad superior a 100 millones de dólares que presuntamente se han invertido en bienes muebles e inmuebles.

Cien millones de dólares son algo así como mil 900 millones de pesos. Seguro los ahorró Vicente Benítez con su salario de burócrata de alto nivel. Quizá son recursos de Javier Duarte, igualmente ahorrativo.

Hoy, por rebasar los topes financieros de campaña, según el INE, está a punto de perder su diputación, su protección, el fuero con el que evite la cárcel.

Otro aviso para Javier Duarte.

¿Sigue el gobernador?