amloAndrés Manuel López Obrador camina nuevamente al borde del riesgo político al adoptar una postura de semidiós de la política mexicana, al menos así lo aparenta cuando rechaza el reto a debatir lanzado por el presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, por no considerarlo a su altura al igual que lo había hecho con Ricardo Anaya por igual propósito. Solo debatiría con Carlos Salinas dice AMLO “porque “es el líder de la mafia”.  Una de las motivaciones del mesianismo del famoso Peje es la quema de incienso a su persona por sus allegados, como Rocío Nahle, coordinadora de los diputados de MORENA, quien asegura que Ochoa Reza no está a la altura de Andrés Manuel. Con esas actitudes primitivas caen nuevamente en la estrategia que aleja de su proyecto a la clase media mexicana, que no confía en mesías salvadores y por ese motivo prefiere a políticos “de carne y hueso”.