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Agencia Fotover

Veracruz – 2016-09-29 – Israel Hernández / Los restos de diesel derramado en el Par­que Nacional del Sis­tema Arrecifal Veracruzano han desapa­recido. En la superficie, a simple vista, el tono azul del mar se ha recuperado. En el fondo, a nivel subma­rino, los corales lucen ro­deados de fauna abundante.

Durante la mañana de este miércoles, un equipo de periodistas de IMAGEN del Golfo se sumergió en las inmediaciones del buque Burgos, en la misma zona donde el pasado lu­nes se observó una extensa capa color tornasol y se percibió un intenso olor a hidrocarburo.

Fran Espresate, di­rector del club de buceo Mundo Submarino, di­rigió la expedición en la embarcación Sotavento y estableció los 2 puntos de inmersión aledaños al derrame detectado un par de días atrás: el arrecife de la Anegada de Adentro y el arrecife Ahogados, ambos localizados 2 kilómetros al norte de la isla Verde.

“Había mucha preocu­pación porque el lunes observamos una ligera película de hidrocarburo en una zona muy amplia, exactamente aquí donde ahora mismo estamos (arrecife de la Anegada de Adentro), sin embargo hoy notamos que la naturaleza ha hecho su trabajo y al menos, en superficie, ya no se ve la capa tornasol y se dejó de oler el hidrocar­buro”, dijo el buzo antes de la primera inmersión.

TODO SE VE NORMAL

Muy cerca de un barco ruso que encalló en la década de los 80, Espresate guió a dos alumnos que están en pro­ceso de certificación y a los periodistas de IMAGEN, con la confianza de que en el fondo todo se encontrara como de costumbre.

En días pasados, tras el incendio del buque Burgos durante la mañana del sá­bado, surgieron versiones sobre el avistamiento de fauna muerta e incluso especialistas advirtieron que el derrame penetraría las barreras coralinas y la flora que estos alojan.

Sin embargo, tras el pri­mer recorrido y una segun­da revisión en el arrecife conocido como el Ahogado del Arqui, se pudo consta­tar que no hay rastros de hidrocarburo o una posible modificación en el ecosis­tema submarino.
“Hay fauna abundante, peces de arrecife, espon­jas (de coral) en un estado normal y lairones en mo­vimiento (…) Esta explo­ración ha sido gratificante porque ha echado abajo la percepción que teníamos sobre el daño que vimos.

“Las corrientes y los vientos han ayudado y el hecho de que se trató de diesel se evaporó con mayor facilidad (…) Creo que es un balance positivo y ahora sólo debemos es­tar alertas por cualquier novedad que se pueda ob­servar”, sostuvo el director de Mundo Submarino, un buzo con cerca de 30 años de experiencia.

El equipo de buzos fue acompañado por Sergio Armando González Ra­mírez, representante en Veracruz de la organiza­ción ambientalista Sea Shepherd, quien también había sido testigo de las consecuencias de la explo­sión de la embarcación de Petróleos Mexicanos.

“Es notable la recupe­ración que se ha dado. Si bien ha sido paulatina, hoy nos encontramos con un escenario distinto y los buzos, que son expertos en el arrecife, ya constataron que existen las condiciones para disfrutar el parque”.

VERACRUZ NO ESTA PREPARADO

González Ramírez hizo hincapié en que el acciden­te en el que se quemaron 81 mil barriles de diesel, 7 mil barriles de magna y 16 mil barriles de gasolina combinada debe servir de experiencia para las au­toridades de Pemex, de la Administración Portuaria Integral de Veracruz y para quienes viven el arrecife.

“Aunque a simple vista ya no se ven afectaciones, impacto ambiental siem­pre habrá. Hay que ser muy insistentes en que si se prevé la ampliación del puerto y se espera la llegada de más buques como el Burgos, el puerto debe contar con el material necesario y el equipo logís­tico para contener este tipo de emergencias”, expresó.

Cabe recordar que Pe­mex requirió de los barcos Pemex Tarahumara y Pe­mex Huasteco, los cuales viajaron desde la terminal portuaria de Pajaritos en Coatzacoalcos cargados de la espuma especial pa­ra extinguir el fuego del buque Burgos.

Tanto Fran Espresate como Sergio González, confiaron en que las condiciones climáticas disiparán las partículas de combustible, aunadas a las tareas de contención que aún se observan en el perímetro del buque de Pemex.

“Seguiremos monito­reando, no tenemos otra tarea más que estar alertas y esperar que la naturaleza haga lo suyo. Este es un pa­trimonio valioso de todos los veracruzanos y de los mexicanos. El Sistema Arrecifal se trata de una barrera natural que es cru­cial para la vida del puerto, el hecho de que la ciudad esté construida enfrente no es una casualidad”, ex­ternó Espresate.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO