Inquietud magisterial
Por Luis Ortiz R.
27 de septiembre de 2016

Cuando lucharon los panaderos por la violación de sus derechos laborales y me invitaron a marchar  con ellos, les dije,  soy ingeniero no soy pandero. Cuando pretendían despedir a los doctores me invitaron a marchar  con ellos, les dije soy ingeniero, no soy doctor, cuando la reforma educativa, lesionaba los derechos de los maestros, me invitaron a marchar  con ellos, les dije soy ingeniero no soy maestro. Hoy que recibo mi baja de Pemex, voy a marchar a las calles y se me  llena la cara de vergüenza, porque no sé a quién invitar a marchar conmigo. Nunca pensé que me tocaría a mí también.

Así pasa cuando no hay sentido de solidaridad con los movimientos laborales, no nos ponemos en los zapatos de los otros, creemos que nuestra zona de confort siempre va a estar con nosotros, pensamos que esa situación es ajena a nuestra vida. Algunos se molestan por las medidas que los manifestantes toman, les echan el coche encima, les mientan la madre, no piensan que no es por gusto, es porque ya no hay de otra.

 Hace algunos meses la compañía Cotemar, una de las más grandes proveedoras de Petróleos Mexicanos (Pemex), despidió  a dos mil 300 trabajadores, al cancelar sus contratos para operar plataformas petroleras en la Sonda de Campeche.

Y apenas la semana pasada la dirección corporativa de administración y servicios de Petróleos Mexicanos (Pemex) solicitó en un oficio al dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (SNTPRM), Carlos Romero Deschamps, desalojar a miles de trabajadores que laboraban en 19 áreas de extracción de hidrocarburos que fueron licitadas en la ronda uno, a fin de entregar dichos campos a las trasnacionales y empresas privadas limpias de trabajadores, sin un solo sindicalizado petrolero.

 Ese es el resultado de la dichosa Reforma Energética, a la que los trabajadores de PEMEX, no opusieron ninguna resistencia.

El dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (SNTPRM), Carlos Romero Deschamps, doblo las manos, no defendió los intereses de los trabajadores, igual a Juan Díaz de la Torre, cuando  dejo solos a las bases magisteriales, la diferencia es que el magisterio nacional con la CNTE por delante, se opusieron con toda su fuerza a la Reforma Educativa. Hoy la reforma educativa está herida de muerte, gracias a los miles de maestros que defendieron su postura, especialmente los docentes del sur del país.

Es un hecho, la Reforma Energética golpea a los trabajadores de PEMEX, los deja en la orfandad laboral, la desesperación comienza a aparecer en el  personal laboral. En los años de la Quina, los trabajadores del petróleo, disfrutaban de los mejores hospitales y buenos vales de despensa, el sindicato de PEMEX  y de los electricistas, eran de las agrupaciones más fuertes y consentidas por el sistema.

Algunos de ellos criticaron la lucha de los maestros por sus métodos de lucha que llegaron a desquiciar el tránsito y la economía de algunas comunidades. Los medios de comunicación la clase empresarial y los políticos afines al sistema, ponían a los maestros como los malos de la película. A  nombre de los niños de México y de la calidad educativa, azuzaban a la sociedad para linchar a los maestros. Sin embargo estos estoicamente aguantaron vara.

Hoy los mexicanos somos testigos de los coletazos del gobierno tricolor, la élite gubernamental no piensa ni quiere dejar el poder el manos de la oposición, harán todo lo que este a su alcance para que  esto no  suceda. Han montado un show mediático  que los haga parecer paladines de la justica y defensores de la honradez.

La expulsión o suspensión de derechos partidistas de algunos gobernadores, entre ellos el de Veracruz, no les alcanzara para limpiar el cochambre que ellos mismos han ocasionado.

Las reformas estructurales, llámese energética, educativa o fiscal, solo han ocasionado despidos injustificados, pobreza y miseria. Hay malestar en la sociedad mexicana. Hoy les toco a los trabajadores de PEMEX, mañana puede ser salud, u otra institución.

Por eso es necesario que los trabajadores se organicen, debe de haber una solidaridad activa para cualquier trabajador, independientemente de la profesión. Solo unidos se podrá luchar contra un gobierno corrupto y represor.

¡Hacemos un urgente llamado a la solidaridad activa con el magisterio en lucha!