Para nada es inaceptable señalar que en Veracruz, o al menos en Xalapa, la capital del estado, se producen acontecimientos que inducen a pensar en serios brotes de anarquía. ¿De qué otra manera pudiera calificarse el que no más de 20 personas se aposte en la carretera y durante una hora suspenda el tránsito vehicular sólo para pedir campos deportivos y no haya poder alguno que los desaloje? Anarquía o no, ese tipo de conductas grupales genera caos y molestias a la comunidad y la autoridad debiera impedirlo por el bien de la tranquilidad social. Aunque ya a punto de entregar lo que queda de armonía social al nuevo gobierno, se ve dificil que se animen a intervenir.