Lenin Torres Antonio
Crónicas Urgentes

Enfrente tenían a un hombre inteligente, persuasivo, se veía que en su mente circulaban varios temas a la vez, y los atendía con una soltura que no le costaba seguir la plática con ellos y continuar dando indicaciones a sus subalternos, quienes se movían alrededor de él con discreción pero a la vez atentos a atender sus más mínimas indicaciones y deseos, Maestro y discípulos mantenían una comunicación estrecha, un aire de complicidad se respiraba, aunque creo que nunca sabían de más, ni les era permitido conocer las entrañas de su sabiduría; unos discípulos entrenados para obedecer incondicionalmente.

Llama la atención un par de sus subordinados, uno de ellos llevaba un portafolio que cuidaba con esmero y prestancia, sentía distinción el haber ser sido elegido para cuidarlo y llevarlo, infiero que el portafolio era del “maestro”, el otro, simplemente llevaba unos folders y unas tarjetas media carta en blanco. Los dos se habían sentado a un lado de la mesa donde ocurría la reunión con “el maestro”.

En ese entonces, después de haber liderado una agrupación juvenil partidista, convoqué a un grupo de amigos que habíamos participado en organizaciones estudiantiles y partidistas para fundar una organización política generacional que denominé “Círculo de Expresión Veracruzana”, corría la década de los 90, y éramos pioneros en ese tipo de organización política llamadas “institucionales”, en el sentido de querer mantener el status quo del sistema político, aunque personalmente me inclinaba por construir un aparato crítico del sistema, quizás por mi origen, dado que había estudiado filosofía en el laboratorio de movimientos de izquierdas y contestatarios que era en ese entonces la Unidad de Humanidades de la Universidad Veracruzana.

La mayoría de los integrantes del “Círculo” habíamos tenido algunas experiencias en liderazgos estudiantiles, proveníamos de organizaciones estudiantiles como el Consejo Estudiantil de Escuelas y Facultades de la Universidad Veracruzana CEEFUV, Vanguardia Universitaria VU, Asociación de Estudiantes de Xalapa AEX, entre otras. Con el tiempo incursionamos, según nuestras convicciones ideológicas en partidos como el PRI, Movimientos de Izquierda, incluso, en el PAN.

Antes de la frustrada transición democrática de Vicente Fox, hubo un momento histórico en Veracruz que pasó desapercibido, siendo presidente del PRI el actual gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares en 1997, el PRI había perdido más de la mitad de los municipios en Veracruz. Ante ese escenario, en un Consejo Político Estatal con un grupo de amigos pedimos que se democratizara todas las instancias de decisión del PRI, siendo la respuesta de la cúpula en el poder, el silencio y continuar con la simulación y la retórica. Hablo que fue un momento histórico porque jamás en Veracruz nadie se había atrevido interrumpir la maquinaria perfecta de simulación democrática y ejercicio del poder del PRI.

Esa demanda de una auténtica transición democrática, que paulatinamente se fue haciendo una demanda popular y sigue siéndola, con el populista Vicente Fox fracasó, éste continuó con más de lo mismo: autoritarismo, simulación, corrupción, improvisación, y lo peor, la malversación y el desperdicio que hizo del período de la bonanza petrolera que dejó a un México, en lugar de con menos, con más pobres.

Pensando en construir una organización democrática y vanguardista, elegimos a unos amigos que encabezarán la dirección del “Círculo”, e iniciaran un trabajo de base y apuntalamiento de un aparato crítico que logrará incidir en la vida del PRI. Creyendo que la preparación sería vital e importante decidí irme a estudiar un posgrado a España. Fuera del país me tocó vivir la llegada del Populista y Guadalupano Vicente Fox a la presidencia de la república, y la caída del PRI, recuerdo que ese acontecimiento me llevó escribir un texto que titule “México bronco-México ilustrado”, creo pertinente recordar algunos párrafos que pueden ser muy actuales:

“Alternancia, pluralidad, legitimidad de la norma, legitimación del estado de derecho, sin pretextos de vacíos conceptuales, así se presenta el México democrático, el México que espera auténticos autores que inscriban y escriban los nuevos tiempos del progreso, de la igualdad de oportunidades, en suma, el México con justicia social”.

“Unas páginas anteriores de nuestra historia: búsqueda de la transición y alternancia, de la pluralidad ideológica y la legitimidad, o simplemente, búsqueda de la ilustración democrática (identidad en la diversidad). Con ese rostro ausente, desconocido, se presentaba México a fines del anterior milenio, realidad impostergable, estrictamente un cambio anunciado, provocado por la falta de justicia social y el anacronismo de sus gobiernos, y no previsto por esa “sabiduría” (o complicidades) que había mantenido en el poder a un solo partido político, en suma, un sistema político anquilosado”, paginas que continúan repitiendo esa demanda de una auténtica transición hacia la democracia, y la justicia social que continua estando en un tiempo porvenir, ahora evadida por un sistema anquilosado representado por varios partidos, por cierto en crisis.

“Fue así como la alternancia sucedió sin más, y nuestro país se dio a la obra de configurar su identidad y evitar acompañarse del riesgo de ser devorado por la vorágine de la globalidad como novedad, que pudiera desfigurar su rostro, su personalidad, y que la transición no fuese una falsa moda democrática que sirviera y sirva sólo para encubrir más de lo mismo, sepultando, o cuando menos, posponiendo la anhelada justicia social”. Que fue lo que ha sucedido, hemos tenido en cada alternancia una retórica democrática populista ineficiente.

“Del partido en el poder y del gobierno foxista, hemos sido espectadores de in-autenticidades, y la pérdida de preferencias electorales. De ese partido del que se sirvió Fox para llegar a la presidencia, y decimos “de que se sirvió” pues hemos visto que más que un proyecto de gobierno de un partido, ha sido la puesta en escena de deseos personales sin escrúpulos de una persona, que no ha dudado en utilizar todos los medios para hacerse del poder, llegando incluso a transgredir la normatividad sobre la financiación de los partidos políticos, pero esto ha sido pequeño pecado comparándolo con el engaño y el abuso de la buena voluntad que hizo de los ciudadanos, quienes depositaron sus esperanzas de ver un México más justo y más próspero”, y esto mismo se repitió con su desleal discípulo Felipe Calderón, y ahora con nuestro ficticio “Enrique Peña Nieto, incluso podemos sumar pasados y actuales gobiernos estatales de distintos partidos. La crisis es general, nadie se salva.

“Contundentemente podemos decir que se ha perdió la oportunidad de iniciar la Segunda Revolución Mexicana, y de hacerla en paz, certidumbre y civilidad, de manera que la dignidad humana fuese el centro del estado de derecho. El reto se convirtió en fracaso, porque no se pudo regular con imparcialidad esa nueva Revolución de la Esperanza del México bronco que aspiraba y aspira a ser moderno e ilustrado”, hoy todavía estamos esperando a ese México Ilustrado.

Termino esta parte rescatando una pregunta que se hace obligatoria, y hasta la fecha no se ha respondido, “ahora, ¿quién asumirá el reto y pedirá al pueblo mexicano de nuevo su confianza, con la seguridad de no traicionarla?”, y esto vale para Veracruz.

He de confesarles que las perspectivas de generar una organización democrática y crítica nunca se consolido. El Círculo no pudo resistirse a la tentación del poder.

Supe que la dirección del Círculo pidió un encuentro con el “maestro”, audiencia que se llevó a cabo en el puerto de Veracruz.  El “maestro” estaba consolidando su asunción a la “plenitud del pinche poder”. Tenía tejido todo el entramado de complicidades y rituales para lograr ser gobernador del Estado de Veracruz, y que estaba, con la inteligencia que le caracterizaba, planeando no tan sólo eso, sino llegar a la “grande”. Pero para ello tenía que construir una maquinaria perfecta propagandística y clara está un equipo fiel y funcional que le sirviera para sus funestos fines. Lo primero lo logró, en lo segundo fracasó.

Quise hablar de ese encuentro, uno, para hablarles de la muerte anunciada de un proyecto político noble como lo fue el Círculo de Expresión Veracruzana, dos, para hablarles de esos dos colaboradores, a quienes el “maestro” en esa reunión me comentaron que los llamó a que se acercarán a la reunión, y les dijo que aprendieran del “Círculo” lo que tenían que hacer; “Javier y Manzur, estos es lo que tienen que hacer”. El futuro ya estaba escrito, Javier sería el sucesor del “maestro” y Manzur de Duarte, lo primero sucedió, lo segundo, se frustró por falta de discreción y oficio.

El “maestro” les enseñó casi todo a sus discípulos, y hay más discípulos de los que nombré, Adolfo Mota, Carolina Gudiño, entre otros; de cómo llegar y sostenerse en el poder, pero no de cómo hacer buenos gobiernos y buenas personas. En ese entonces esos jóvenes aprendices de político no sabían en que se metían, y las consecuencias de haber aprendido que la política es tan sólo poder sin ética ni modales. Desafortunadamente esta historia es la historia de siempre de la cultura política del mexicano, a veces pienso que está inscrito en nuestro ADN, resultado de esa identidad perdida.

Hoy no tan sólo veo como el partido al que pertenecí muchos años, se desdibuja, y como lo he dicho, sin esperanza que salgan del shock. Todavía no han pronunciado palabra alguna, ni se han atrevido hacer autocritica inteligente y realista, sino también cómo se ha desacreditado la política y el político.

Y lo peor para los veracruzanos, que todavía no tenemos la seguridad que lo nuevo sea una esperanza real que posibilite resolver en la inmediatez los graves problemas por los que atravesamos, más si vemos que sólo se apuesta al linchamiento y que se cumpla la promesa de campaña de que rueden cabezas como un ejercicio de credibilidad de la “gran política”, y que en ese banquete totémico se posibilite el lazo social y el nuevo contrato; y eso no sucederá así, se tiene que proceder con sinceridad, honestidad y eficiencia, Veracruz necesita hechos no palabras.

Trump, y el muro que será el espejo de nuestra decadencia, Las empresas fantasmas que son el lugar común de la práctica política, La renuncia de Videgaray que es parte del juego por el poder, La muerte de Juan Gabriel el final de una telenovela de sobra conocida , El linchamiento de Nicolás Alvarado que refleja la defensa de nuestra sumisión; El México ilustrado que sólo ocurre a veces en la periferia del México Bronco, AMLO el conocido loco del pueblo que nunca será presidente, Aristegui y su casas blancas el rinconcito de la libertad de expresión en exilio sin retorno. Todo esto es la argucia de la sinrazón, y del sistema dominante para construir la consciencia necesaria que reproduzca el sistema de explotación, y proteja a ese 1% que tiene las riquezas del planeta; Marx revive de sus cenizas y se da cuenta que los capitalistas (ahora demócratas), hacen uso no tan sólo de la religión sino de todo lo que esté a su alcance, principalmente de los medios de comunicación, y ahora de la internet.

La reconciliación es urgente, la refundación del Estado Mexicano es fundamental, y someter a la clínica lo social es vital; es hora de la salud mental, sin ella todo lo demás seguirá igual, puesto que una salud mental provee sujetos confiables, buenos y con quienes podemos creer en la palabra y el acuerdo, y con quien ahora sí podamos hacer política honradamente por el bien de la gente.